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Google no es un motor de búsqueda, según la UE

Google no es un motor de búsqueda, según la UE

Los criterios SEO cambian continuamente, algo con lo que cualquier marketer cuenta. Aun así, noticias como la de una nueva directiva de la Unión Europea (UE), según la cual Google no sería un buscador, ha cogido a más de uno desprevenido.

Lo admitimos: después de conocer esta novedad, tuvimos que confirmar que no se tratara de una broma del Fools’ Day. Y así ha sido: un texto aprobado recientemente en Bruselas no consideraría al gigante californiano un motor de búsqueda, según informa Search Engine Journal citando el portal de EDRi.

Para llegar a esta resolución —que también afectaría a otros motores como Bing, Yahoo! o DuckDuckGo—, fueron necesarios dos años de negociaciones entre el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa, así como un largo procedimiento legislativo. Esta discusión, aunque data de años atrás, sigue siendo relevante en 2026, especialmente con el auge de la IA generativa y la evolución de los motores de búsqueda hacia «motores de respuesta» o «motores de conocimiento».

¿Qué es un buscador (para la UE)?

Una de las definiciones que recoge la próxima Directiva relativa a la Seguridad de las Redes y de la Información (NIS; por sus siglas en inglés), describe un motor de búsqueda así:

“[Es un] servicio digital que, en principio, permite a los usuarios llevar a cabo búsquedas de todos los sitios web o en un área geográfica de los mismos, [así como] de sitios web en un idioma concreto en función de una consulta sobre cualquier tema en forma de palabra clave, de frase o de otra entrada, y que devuelve enlaces en los que puede encontrarse la información relacionada con el contenido solicitado”.

Esta definición dejaría fuera de esta categoría a todos los motores que conocemos, ya que, para adecuarse a la misma, tendrían que ser capaces de buscar todos los sitios web. Algo que ni el propio Google hace: por ejemplo, no localiza las páginas oscuras o dark webs (es decir, todo aquello que no aparece en el Internet convencional o, en otras palabras, en la superficie de la Red).

Otro tanto ocurre con todas aquellas páginas que contienen un archivo robots.text, mediante el cual se indica al rastreador de Google (Google Bot) que esa página no debe figurar en su página de resultados de búsqueda (SERP). Además, este procedimiento es necesario en gran parte de las estrategias de SEO, ya que evita que se indexen contenidos que quizás no deseen ser mostrados de entrada por la empresa que gestiona el site, o bien que puedan incrementar la tasa de rebote o bounce rate (por ejemplo, los datos de contacto de la compañía).

En nuestra experiencia en ZDS Digital, el uso correcto del archivo robots.txt y las meta etiquetas noindex son cruciales. Un error común es bloquear por robots.txt páginas que luego se intentan desindexar con noindex, creando una contradicción que Google no puede resolver. El robots.txt solo evita el rastreo, no la indexación si ya se ha enlazado desde otro lugar. Para una desindexación efectiva, el noindex es la solución, asegurándose de que la página sea rastreable para que Google pueda ver la directiva.

El impacto de la IA en la definición de «buscador»

El panorama de 2026, con la irrupción de la Inteligencia Artificial generativa en la búsqueda (como ChatGPT, Perplexity AI, y las funciones de IA en Google Search), complica esta definición. Estos sistemas no solo «devuelven enlaces», sino que sintetizan información, responden directamente a preguntas e incluso generan contenido original. Esto desdibuja la línea entre un «buscador» tradicional y un «asistente de conocimiento». La UE podría revisar nuevamente esta definición para abarcar estas nuevas realidades, especialmente en lo que respecta a la atribución de fuentes y la transparencia de la información generada por IA.

¿Qué consecuencias puede tener esta directiva?

Esta definición podría dar pie a un posible vacío legal a la hora de regular el acceso a los contenidos. Si los buscadores demuestran que su actividad no se adapta al 100% a lo que establece la UE, las futuras regulaciones y restricciones de Bruselas alusivas a los motores de búsqueda podrían caer en saco roto.

De producirse alguna controversia jurídica, este escenario no sería nuevo. Prueba de ello son la pugna entre Google Books y la Unión Europea por los derechos de autor de los libros, que tuvo lugar en el 2009, o el cierre de Google News España en diciembre del 2014. En aquella ocasión, la drástica decisión de Google vino motivada por la Ley de la Propiedad Intelectual (LPI), que obligaba a los medios de comunicación a cobrar una tasa de los agregadores de Internet, peaje que los de Mountain View decidieron no asumir.

En el caso de la nueva directiva, el matiz “en principio” —incluido en la definición del servicio de buscadores— sería lo único que dejaría la puerta abierta a seguir considerando a Google, Bing, Yahoo y DuckDuckGo como tales.

Contexto regulatorio actual (2026): DMA y DSA

Aunque la directiva NIS es un punto de partida, el escenario regulatorio actual en la UE está dominado por la Ley de Mercados Digitales (DMA) y la Ley de Servicios Digitales (DSA), ambas en pleno vigor para 2026. Estas leyes tienen un impacto mucho más directo en cómo los «gatekeepers» (como Google) operan sus servicios, incluyendo la búsqueda. La DMA, por ejemplo, impone obligaciones sobre la interoperabilidad, la equidad en los resultados de búsqueda (evitando el auto-favorecimiento de los servicios de Google) y el acceso a datos para competidores. Sus implicaciones prácticas son enormes y buscan nivelar el campo de juego digital, afectando directamente la forma en que los usuarios interactúan con los resultados de búsqueda y cómo las empresas deben optimizar su presencia.

En ZDS Digital, observamos que estas regulaciones fuerzan a Google a ser más transparente y a ofrecer más opciones a los usuarios y a los editores. Esto puede traducirse en nuevas oportunidades para sitios web más pequeños que antes quedaban eclipsados por los servicios propios de Google, o en la necesidad de adaptar estrategias SEO para un ecosistema de búsqueda más diversificado.

Optimización para la visibilidad en un entorno cambiante

Independientemente de cómo la UE defina legalmente a Google, aparecer de forma prominente en los resultados de búsqueda sigue siendo vital para cualquier negocio. Las reglas del juego SEO evolucionan constantemente, y lo que era una «tendencia» en 2018, como la optimización móvil, hoy es un estándar innegociable. Para 2026, la atención se centra en la experiencia del usuario, la autoridad temática y la adaptabilidad a la búsqueda conversacional.

E-E-A-T y Helpful Content: Pilares del SEO moderno

Los conceptos de Experiencia, Expertise, Autoridad y Confianza (E-E-A-T) son más importantes que nunca. Google, a través de sus actualizaciones como el Helpful Content Update, premia el contenido creado por personas para personas, que demuestra un conocimiento profundo y una experiencia real. La calidad del contenido, su originalidad y la credibilidad del autor o de la organización son factores clave. En ZDS Digital, aconsejamos a nuestros clientes que se centren en:

  • Creación de contenido original y de valor: Evitar el contenido duplicado o generado automáticamente sin supervisión humana.
  • Demostrar experiencia: Incluir biografías de autores, credenciales, casos de estudio y testimonios.
  • Construir autoridad: Obtener enlaces de calidad de sitios relevantes y establecer una fuerte presencia de marca.
  • Fomentar la confianza: Transparencia en la información, políticas de privacidad claras y un excelente servicio al cliente.

Core Web Vitals y la Experiencia de Usuario

Los Core Web Vitals (CWV) son métricas de Google que evalúan la experiencia de usuario de una página. Para 2026, la métrica INP (Interaction to Next Paint) ha reemplazado a FID (First Input Delay) como la métrica principal de interactividad. Un buen INP indica que la página responde rápidamente a las interacciones del usuario, lo cual es crucial para la retención y la conversión. Otros CWV incluyen LCP (Largest Contentful Paint) y CLS (Cumulative Layout Shift).

Quick-Wins para mejorar los CWV:

  • Optimizar imágenes (compresión, formatos modernos como WebP).
  • Minificar CSS y JavaScript.
  • Eliminar JavaScript que bloquea el renderizado.
  • Utilizar un CDN (Content Delivery Network).
  • Asegurar un hosting rápido y fiable.

La Era de GA4 y la Analítica de Datos

Con la transición completa a Google Analytics 4 (GA4), la forma en que medimos y analizamos el rendimiento de un sitio web ha cambiado drásticamente. GA4 se centra en eventos y usuarios, ofreciendo una visión más holística del recorrido del cliente a través de diferentes plataformas. Dominar GA4 es fundamental para cualquier estrategia SEO moderna para entender el comportamiento del usuario y optimizar en consecuencia.

Consejos para GA4:

  • Configurar eventos personalizados relevantes para su negocio.
  • Aprovechar los informes de exploración para análisis profundos.
  • Integrar GA4 con Google Search Console para una visión completa del rendimiento de búsqueda.
  • Prestar atención a la privacidad de los datos, un pilar de GA4 y de las regulaciones actuales.

Privacidad y Consentimiento

El enfoque «privacy-first» es una realidad ineludible. Regulaciones como GDPR y CCPA, junto con la eliminación progresiva de las cookies de terceros, obligan a las empresas a ser más transparentes y a obtener el consentimiento explícito del usuario. Esto afecta la recopilación de datos, la personalización y, las estrategias de marketing digital. Un buen SEO no solo busca clasificar, sino hacerlo de manera ética y respetuosa con la privacidad del usuario.

¿Cómo mejorar la indexación de tus páginas web?

¿Te han surgido dudas sobre el funcionamiento de los buscadores tras leer este artículo? ¿El sitio web de tu empresa o negocio contiene páginas que preferirías no mostrar en los resultados de búsqueda? ¿Sabes si tu site se está indexando correctamente en Google?

La correcta indexación es el primer paso para la visibilidad. Si Google no puede encontrar y entender tus páginas, no aparecerás en los resultados. Aquí hay algunos puntos clave y errores comunes:

  • Sitemaps XML: Asegúrate de tener un sitemap XML actualizado y envíalo a Google Search Console. Esto ayuda a Google a descubrir todas tus páginas importantes.
  • Estructura de enlaces internos: Una buena estructura de enlaces internos asegura que el «link juice» fluya correctamente y que Google pueda rastrear todas las páginas relevantes. Evita las páginas huérfanas.
  • Rastreo y Rendimiento: Utiliza la herramienta «Inspección de URL» en Google Search Console para verificar el estado de indexación de páginas específicas y solucionar problemas de rastreo.
  • Contenido de calidad: Google indexa contenido que considera valioso. Si tu contenido es pobre, duplicado o no cumple con los estándares E-E-A-T, es menos probable que se indexe bien o que clasifique.
  • Errores de robots.txt y noindex: Como mencionamos, un robots.txt mal configurado puede bloquear el rastreo de páginas importantes. Asegúrate de que las directivas noindex no estén bloqueadas por robots.txt, ya que Google necesita rastrear la página para ver la directiva noindex.
  • Velocidad del sitio: Un sitio lento puede dificultar el rastreo y la indexación, especialmente para sitios grandes.

Para resolver cualquiera de estas dudas, contacta con nosotros o llámanos sin compromiso al 93 532 93 78. Estudiaremos la situación y las necesidades de tu sitio web y te orientaremos sobre cómo mejorar su visibilidad a través del SEO on-page y el link building ¡Te esperamos!

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Nuestro equipo analiza tu situación y te propone un plan personalizado. Sin compromiso.

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Manuel Riveiro

Manuel Riveiro

CEO & Digital Strategist — ZDS

20+ años de experiencia en SEO, performance marketing y herramientas de IA. Fundador de ZDS y B2 Performance, con sede en Barcelona y Herdecke.