Qué significa la accesibilidad web
Un sitio accesible admite varias formas de uso. La misma página tiene que funcionar con un lector de pantalla, con el texto ampliado al 200 %, sin ratón, con los subtítulos activados o con los colores del sistema modificados. La limitación tampoco es siempre permanente: una lesión temporal, una pantalla al sol o un entorno ruidoso producen barreras muy parecidas durante un rato.
Las pautas internacionales ordenan todos sus criterios técnicos en cuatro principios.
- Perceptible: la información debe llegar por más de un canal sensorial, de modo que quien no ve una imagen reciba su descripción y quien no oye un vídeo pueda leer sus subtítulos.
- Operable: la interfaz debe manejarse con teclado, con voz o con un producto de apoyo, sin exigir gestos precisos ni tiempos de respuesta rígidos.
- Comprensible: el lenguaje, el orden de los pasos y los mensajes de error deben resultar previsibles y explicar qué ha ocurrido.
- Robusto: el código debe interpretarse de forma fiable por navegadores y tecnologías de apoyo, tanto las actuales como las que vengan después.
Cada principio se concreta en criterios de conformidad verificables, y cada criterio tiene asignado un nivel. Esa es la parte que se puede auditar y documentar.