¿Qué mide la tasa de rebote?
La tasa de rebote mide el porcentaje de sesiones en las que un visitante llega a una página y se marcha sin hacer nada más que cuente como interacción. El concepto suena simple, pero su definición técnica ha cambiado de fondo entre Universal Analytics (UA), la versión de Google Analytics que dejó de procesar datos nuevos en 2023, y Google Analytics 4 (GA4), su sucesor. Dos herramientas con el mismo nombre de métrica pueden mostrar cifras muy distintas para el mismo sitio.
Quien saca informes archivados de UA y los coloca junto a un dashboard actual de GA4 está comparando dos sistemas de medición con supuestos de base distintos, no dos fotografías de la misma métrica. Esto afecta a cualquier sitio con un histórico que abarque el momento del cambio.
Conviene no confundirla con la tasa de salida (exit rate), que mide en qué página termina una sesión con independencia de cuántas páginas vio antes el usuario. Un rebote implica necesariamente una sesión de una sola página o sin interacción adicional; una salida puede producirse tras visitar diez páginas. Tampoco es lo mismo que el tráfico total: la tasa de rebote es una proporción sobre las sesiones, no un volumen.
La confusión más frecuente hoy viene de comparar cifras entre las dos versiones de la herramienta. Un sitio que en Universal Analytics mostraba un 70% de rebote puede aparecer con un 30% en GA4 para el mismo periodo, sin que haya cambiado nada en el contenido ni en el comportamiento real de los usuarios. El cambio está en cómo cuenta cada sistema, no en la web.
