Qué significa la tasa de salida
La métrica mira siempre a una página concreta, nunca al sitio entero. Toda sesión termina en algún punto, así que toda sesión produce exactamente una salida. Lo interesante es en qué páginas se concentran y si ese final estaba previsto.
La confusión habitual es con el rebote. Un rebote describe una sesión que empieza y acaba en la misma página sin más actividad. Una salida describe el final de la sesión sin importar cuántas páginas se vieran antes. Toda sesión rebotada genera también una salida, pero la mayoría de las salidas no son rebotes: llegan después de un recorrido que puede haber sido largo y provechoso.
En Google Analytics 4 hay un matiz añadido, porque el rebote se redefinió. Ya no significa «una sola página vista», sino lo contrario del porcentaje de interacciones: una sesión cuenta como rebote cuando no supera ninguno de los umbrales de sesión con interacción, que son durar más de diez segundos, registrar un evento clave o acumular dos o más vistas. La salida, en cambio, siguió siendo un hecho de secuencia y no un juicio sobre la calidad de la visita.
De ahí que las dos métricas respondan a preguntas distintas. El rebote pregunta si la visita llegó a arrancar. La salida pregunta dónde se detuvo el recorrido.