¿Qué es el público objetivo?
El público objetivo es el grupo de personas al que una empresa dirige un producto, un mensaje publicitario o un presupuesto de marketing, elegido porque su perfil indica una mayor probabilidad de comprar o de interesarse por la oferta. Dentro del mercado potencial total, la marca prioriza este segmento concreto con sus recursos, en lugar de tratar a todo el mundo por igual.
La delimitación se apoya en tres tipos de criterios que suelen combinarse entre sí. Los datos demográficos cubren edad, género, nivel de ingresos y ubicación. Los rasgos psicográficos recogen valores, intereses y estilo de vida. El comportamiento observado añade el historial de compra y el uso real del producto o del sitio web. Una tienda de zapatillas de running, por ejemplo, puede combinar la edad de quien compra con la frecuencia con la que corre y su interés por maratones concretos.
Cuanto más preciso es el público objetivo, más rinde cada euro invertido en captación, porque el mensaje llega a quien puede convertirlo en venta. Definir mal este grupo, por exceso o por defecto de amplitud, explica buena parte de las campañas con buen creativo que no dan resultados. Por eso definir el público objetivo es uno de los primeros pasos de cualquier plan de medios, no un añadido de última hora.
