Los dos factores que componen el crawl budget
El crawl budget de un dominio depende de dos variables independientes que Google combina. La primera es el límite de velocidad de rastreo, una cifra técnica que refleja cuántas peticiones simultáneas puede aguantar el servidor sin degradarse. Google la calcula midiendo tiempos de respuesta y tasa de errores: un servidor lento o que devuelve muchos errores 5xx recibe menos peticiones, no más, aunque el sitio tenga miles de páginas pendientes de rastrear.
La segunda variable es la demanda de rastreo, que refleja cuánto interés tiene Google en visitar ese sitio con frecuencia. Depende de la popularidad de las páginas, de la frecuencia real con la que cambia el contenido y de si Google detecta que el sitio en conjunto merece atención. Un blog que publica un artículo al mes no genera la misma demanda que un portal de noticias que publica cien al día.
La demanda de rastreo también reacciona a eventos concretos: un cambio de dominio, una migración de HTTP a HTTPS o una reestructuración masiva de URLs pueden disparar temporalmente el interés de Google por revisar el sitio entero, mientras que un sitio que lleva meses sin publicar nada nuevo suele ver cómo Google reduce poco a poco la frecuencia con la que vuelve. Ninguna de las dos variables se controla directamente; solo se influyen de forma indirecta mejorando el rendimiento del servidor y publicando contenido que de verdad cambie.
Estas dos variables solo se combinan en un problema real cuando el rastreo, la fase previa a la indexación, no logra cubrir todas las páginas que importan. Por eso este artículo se entiende mejor junto al de indexación: sin rastreo suficiente, Google nunca llega a decidir si una página merece estar en el índice.
Por qué el presupuesto no es una cifra fija
Lo que Google puede
Cuántas peticiones simultáneas puede aguantar el servidor sin degradarse. Google la calcula midiendo tiempos de respuesta y tasa de errores.
Lo que Google quiere
Cuánto interés tiene Google en visitar ese sitio con frecuencia: popularidad de las páginas y frecuencia real con la que cambia el contenido.
Lo que Google puede y lo que Google quiere determinan juntos cuánto rastrea Googlebot de verdad en un sitio. El presupuesto es el resultado, no el punto de partida.
Por eso, cuando el rastreo no llega, la primera pregunta no es cuánto presupuesto hay, sino cuál de las dos variables está frenando.
