Cómo pasa una página de existir a aparecer en Google
Para que una página compita por tráfico orgánico tiene que superar tres fases seguidas. Primero Google la descubre y la rastrea: Googlebot solicita el HTML, a menudo lo renderiza con una versión de Chromium para ejecutar el JavaScript y sigue los enlaces que encuentra. Esa fase se llama crawling y es condición previa e imprescindible para todo lo que viene después: si Googlebot no puede acceder a una URL, jamás llegará a la fase de indexación. En zds.es tratamos el crawling en detalle en el glosario de Crawl Budget, que conviene leer junto a este artículo porque ambos procesos están directamente enlazados.
Superado el rastreo llega la indexación propiamente dicha: Google analiza el contenido, los encabezados, los enlaces internos, los datos estructurados y decide si esa URL merece un hueco en su índice. No es una decisión automática. Google puede rastrear una página perfectamente y aun así no indexarla, por ejemplo si detecta que el contenido es prácticamente idéntico a otra URL de la misma web o de la competencia, si el texto aporta poco valor real, o si hay señales técnicas contradictorias, como un canonical que apunta a otra URL.
Solo cuando una página está indexada entra en la carrera del posicionamiento, la tercera fase, donde Google decide para qué búsquedas y en qué posición mostrarla. Aquí es donde muchos propietarios de webs se llevan una sorpresa: estar indexado no es sinónimo de tener visibilidad. Una página puede llevar meses en el índice de Google y no recibir ni una sola visita orgánica porque nunca aparece entre los primeros resultados de ninguna consulta relevante.
Este orden no se puede saltar. No existe forma de que una página posicione sin haber sido antes rastreada e indexada, ni ningún truco que fuerce la indexación sin que Googlebot haya podido visitar la página primero. Por eso, ante un problema de visibilidad, conviene comprobar primero hacia atrás: ¿está indexada la página? ¿ha sido siquiera rastreada? Solo cuando ambas respuestas son afirmativas tiene sentido hablar de un problema de posicionamiento propiamente dicho.
