¿Qué es exactamente el contenido duplicado?
Se habla de contenido duplicado cuando un mismo bloque de texto, o una versión casi calcada, es accesible desde varias URLs distintas. Puede pasar dentro de una misma web, con dos rutas que llevan al mismo producto, o entre dominios diferentes, con un artículo republicado sin cambios en otro sitio. Google rastrea e indexa por URL, no por contenido: cada dirección que devuelve el mismo texto es, técnicamente, una página nueva que hay que procesar, comparar y clasificar.
El duplicado exacto es el caso más fácil de detectar. La misma página cargada con y sin parámetros de seguimiento, con y sin barra final, en http y en https, con www y sin www. El HTML apenas cambia entre versiones; solo cambia la dirección. Suele ser un efecto secundario técnico, no una decisión editorial, y casi siempre se soluciona con una sola herramienta: canonical o redirect.
El contenido casi duplicado, o near duplicate, es harina de otro costal. El texto no es idéntico, pero se parece tanto que aporta poco valor adicional: la ficha de una camiseta en talla S y la misma ficha en talla M con dos palabras cambiadas, un comunicado de prensa sindicado en diez portales con el mismo cuerpo de texto, una versión imprimible de un artículo, o una landing traducida a medias entre España y México sin marcar la relación entre ambas versiones con hreflang. Este es, con diferencia, el caso más habitual en la práctica. Casi ninguna web tiene contenido duplicado exacto a propósito, pero casi todas las webs de cierto tamaño acumulan variantes casi duplicadas sin darse cuenta.
En ambos casos el efecto práctico es parecido. Google suele quedarse con una sola versión para mostrar en resultados y trata las demás como copias secundarias que no compiten por su cuenta. El sitio no pierde autoridad por tener las copias, pero tampoco gana nada manteniéndolas separadas si podría concentrar esa autoridad en una sola URL. Y hay un coste indirecto: rastrear, comparar y descartar páginas duplicadas consume presupuesto de rastreo que Google podría dedicar a contenido nuevo o relevante del mismo sitio.
