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Glosario Valor medio del pedido (AOV)

¿Qué es el valor medio del pedido (AOV)?

Definición

El valor medio del pedido (AOV, por average order value) es el importe medio que factura una tienda por cada pedido completado en un periodo, y resulta de dividir los ingresos de ese periodo entre el número de pedidos registrados.

En esta página 5
  1. Qué significa el valor medio del pedido
  2. Cómo se calcula el AOV
  3. Por qué importa el valor medio del pedido
  4. Buenas prácticas
  5. Errores frecuentes
En breve

El AOV mide cuánto factura una tienda por pedido y su utilidad depende por completo de qué ingresos y qué pedidos se metan en la fórmula.

Qué significa el valor medio del pedido

La métrica describe el comportamiento de compra por pedido, no por cliente ni por visita. Alguien que hace cuatro compras pequeñas en un mes aporta cuatro pedidos de importe bajo, aunque su valor comercial sea alto. Por eso el AOV no sustituye al valor de vida del cliente ni a los ingresos por usuario, que responden a preguntas distintas.

El punto delicado está en la palabra ingresos. Google Analytics 4 separa los conceptos: los ingresos de artículo excluyen los impuestos y los gastos de envío, mientras que los ingresos totales del informe de monetización ya descuentan los reembolsos. Son dos cifras legítimas que producen dos AOV distintos sobre exactamente los mismos pedidos.

Tampoco existe una única definición de pedido. Unas tiendas cuentan cada transacción confirmada, otras excluyen las que se cancelan antes del envío, y las que venden suscripciones deben decidir si cada renovación es un pedido nuevo. Mientras la definición se mantenga estable dentro de la misma tienda, la serie temporal sirve. En cuanto se compara con un competidor o con un informe sectorial, la comparación se vuelve frágil, porque casi nunca se publica qué se metió en el numerador.

Conviene recordar que se trata de una media aritmética y por tanto es sensible a los valores extremos. Un puñado de pedidos mayoristas eleva el AOV mensual sin que haya cambiado nada en el comportamiento del comprador habitual. La mediana del importe de pedido, calculada en paralelo, delata ese efecto enseguida.

Cómo se calcula el AOV

La fórmula base ocupa una línea.

AOV = ingresos / pedidos

Todo el trabajo está en decidir qué entra en cada término. La versión más comparable entre periodos parte de los ingresos netos de producto y de los pedidos que realmente se sirvieron.

ingresos netos =
    ingresos brutos
  - impuestos
  - gastos de envío
  - descuentos aplicados
  - importe de devoluciones

AOV neto = ingresos netos / pedidos

La variante bruta, que suma impuestos y envío, es la que suele salir por defecto del panel de la tienda y sirve para tesorería. La variante neta se usa para decidir inversión en marketing, porque se acerca al dinero disponible antes del coste del producto. Si se quiere llegar hasta el margen, hay una tercera versión.

margen medio por pedido =
    AOV neto x margen bruto en %

Ejemplo de cálculo, con cifras inventadas para ilustrar el método. Una tienda factura 62.400 euros en un mes con 780 pedidos, de los cuales 24 se devolvieron por un total de 1.900 euros. El AOV bruto es 62.400 / 780 = 80,00 euros. Descontando las devoluciones y excluyendo esos pedidos quedan 60.500 / 756 = 80,03 euros. Aquí la cifra apenas se mueve, pero en categorías con tasa de devolución alta la distancia entre ambas lecturas llega a dos dígitos porcentuales.

Queda un detalle temporal. Los ingresos y los pedidos deben proceder del mismo periodo y del mismo sistema. Mezclar ingresos del ERP con pedidos contados en la analítica web produce un AOV que no cuadra con ninguna de las dos fuentes.

Por qué importa el valor medio del pedido

El AOV decide cuánto puede gastar una tienda en atraer un pedido. Junto con el margen bruto y el coste de adquisición marca el punto en el que una campaña deja de ser rentable, y ese punto se calcula antes de lanzarla.

La segunda decisión típica es el umbral de envío gratuito. Fijarlo por debajo del importe habitual regala margen en pedidos que se iban a producir igual; situarlo muy por encima hace que casi nadie lo alcance. La práctica sensata consiste en colocarlo algo por encima del importe de pedido más frecuente y comprobar después si la distribución de pedidos se ha desplazado hacia ese umbral.

También ordena el trabajo de conversión. Cuando el tráfico crece pero los ingresos no, el AOV indica si el problema está en el número de pedidos o en su tamaño. Si los pedidos suben y el AOV cae, la campaña está atrayendo compradores de ticket pequeño, algo aceptable si esos compradores repiten y problemático si no lo hacen. Esa comprobación exige mirar el valor de vida del cliente además del pedido aislado.

Buenas prácticas

  • Documenta por escrito qué entra en los ingresos y qué cuenta como pedido, y guarda esa definición junto al panel donde se muestra la cifra.
  • Calcula la mediana del importe de pedido al lado del AOV. Cuando ambas cifras se separan mucho, hay pedidos extremos moviendo la media.
  • Segmenta por canal, por dispositivo y por cliente nuevo frente a recurrente antes de sacar conclusiones. El AOV global suele ocultar diferencias grandes.
  • Descuenta las devoluciones con el desfase real de tu categoría. Si el plazo de devolución es de treinta días, el AOV del mes en curso todavía no es definitivo.
  • Revisa el AOV junto al número de pedidos. Subir la media expulsando compradores pequeños puede reducir los ingresos totales.
  • Recalcula la serie histórica cuando cambies la definición, para no interpretar un cambio de método como un cambio de negocio.

Errores frecuentes

  • Comparar el AOV propio con una cifra sectorial cuyo método de cálculo no se publica. Sin saber si incluye impuestos, envío o devoluciones, la comparación no dice nada.
  • Mezclar monedas en tiendas internacionales sin convertir a una divisa única con el tipo de cambio de la fecha del pedido.
  • Contar como pedidos las transacciones duplicadas que genera una página de gracias recargada. Inflan el denominador y hunden la media.
  • Tratar el AOV como medida de rentabilidad. Un pedido grande de productos con margen bajo deja menos beneficio que uno pequeño con margen alto.
  • Fijar un objetivo de AOV sin fijar a la vez un objetivo de número de pedidos, lo que premia subir la media a costa del volumen.
Manuel Riveiro Rodriguez CEO & Digital Strategist

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Preguntas frecuentes

¿El AOV incluye los gastos de envío?

Depende de la definición que elijas, y ambas se usan. La versión bruta suma envío e impuestos y coincide con la facturación. La versión neta los deja fuera y se acerca al dinero disponible para marketing. Lo decisivo es documentar cuál aplicas y no cambiarla a mitad de una serie temporal.

¿Qué diferencia hay entre el AOV y el valor de vida del cliente?

El AOV mide un pedido; el valor de vida del cliente mide toda la relación. Un comprador de pedidos pequeños y frecuentes puede tener un valor de vida alto y un AOV bajo. Para decidir cuánto invertir en adquisición sirve más la segunda cifra, sobre todo en negocios de compra repetida.

¿Cómo se sube el valor medio del pedido?

Las palancas habituales son los packs de productos, las recomendaciones de complementos en la ficha y en el carrito, los umbrales de envío gratuito y los descuentos por cantidad. Cada una tiene coste en margen, así que conviene medir el efecto sobre el beneficio por pedido y no solo sobre la media.

¿Es fiable comparar mi AOV con el de mi sector?

Solo si el informe publica cómo calculó la cifra: qué ingresos incluye, qué hace con las devoluciones y cómo define un pedido. Sin ese detalle, una diferencia del veinte por ciento puede deberse por completo al método de cálculo. La comparación útil es contra tu propio histórico.

¿Sirve el AOV en negocios de suscripción?

Con matices. Si cada renovación se cuenta como pedido, el AOV refleja el precio del plan y varía poco, con lo que aporta poca información. En ese modelo resultan más útiles los ingresos recurrentes mensuales y el valor de vida del cliente, y el AOV queda para las ventas puntuales.

Fuentes

  1. La documentación del evento purchase de GA4 define el parámetro value como la suma de precio por cantidad de todos los artículos, y trata los impuestos y los gastos de envío como parámetros separados; también documenta el evento refund para las devoluciones.
  2. La ayuda del informe de compras de comercio electrónico define los ingresos de artículo como los ingresos totales procedentes de los artículos sin incluir impuestos ni gastos de envío, lo que fija una de las dos variantes del numerador.
  3. La ayuda del informe general de monetización describe los ingresos totales como la suma de compras, suscripciones y publicidad menos los reembolsos, que es la otra variante del numerador y la razón de que dos paneles muestren cifras distintas.