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Glosario ROAS

¿Qué es el ROAS?

Definición

El ROAS (Return on Ad Spend, retorno de la inversión publicitaria) es la métrica que mide cuántos euros de ingresos genera cada euro gastado en publicidad. Se expresa como ratio (4:1) o como porcentaje (400%) y se calcula dividiendo los ingresos atribuidos a una campaña entre su inversión publicitaria, sin descontar el coste del producto ni el resto de gastos del negocio.

Un fuelle de herrero junto a una fragua con las brasas al rojo, junto al título ROAS
Un golpe de fuelle y las brasas se avivan
En esta página 5
  1. Fórmula y cálculo
  2. Un ROAS alto con un ROI negativo: el ejemplo
  3. Cuándo el ROAS tiene sentido y cuándo no
  4. Buenas prácticas
  5. Errores frecuentes
En breve

La fórmula exacta del ROAS, un ejemplo numérico que muestra cómo un ROAS de 4:1 puede esconder pérdidas reales, y cuándo esta métrica sirve para optimizar campañas y cuándo lleva a decisiones equivocadas sobre el negocio.

Un fuelle de herrero junto a una fragua con las brasas al rojo, junto al título ROAS
Un golpe de fuelle y las brasas se avivan

Fórmula y cálculo

El ROAS se calcula dividiendo los ingresos generados por una campaña publicitaria entre lo invertido en esa campaña. La fórmula es esta:

ROAS = Ingresos generados por publicidad / Inversión publicitaria

El resultado se expresa como ratio (por ejemplo, 4:1, cuatro euros de ingresos por cada euro invertido) o como porcentaje (400%). Una campaña que gasta 1.000€ en anuncios y genera 4.000€ en ventas atribuidas a esos anuncios tiene un ROAS de 4:1.

Lo que la fórmula NO incluye es lo que más confusión genera: el coste del producto vendido, los sueldos del equipo, la logística, las devoluciones o cualquier otro gasto del negocio. El ROAS solo compara ingresos publicitarios contra gasto publicitario. Por eso puede convivir con un negocio que pierde dinero, algo que su métrica hermana, el ROI, sí detecta, porque descuenta todos los costes y no solo los de publicidad.

El ROAS se calcula casi siempre dentro de campañas de PPC, pago por clic, donde cada clic tiene un coste medible, el CPC, que junto con la tasa de conversión determina cuánta inversión hace falta para llegar a un ROAS concreto.

Un matiz que suele pasarse por alto es la ventana de atribución: la mayoría de plataformas atribuyen una venta a un anuncio si ocurre dentro de un plazo determinado tras el clic o la impresión, por ejemplo 7 o 30 días. Cambiar esa ventana cambia el ROAS reportado sin que la campaña haya cambiado en nada, así que comparar el ROAS de dos periodos o de dos plataformas solo tiene sentido si la ventana de atribución es la misma en ambos casos.

Un ROAS alto con un ROI negativo: el ejemplo

Una tienda online lanza una campaña de PPC con 1.000€ de inversión publicitaria y genera 4.000€ en ventas atribuidas a esos anuncios. El cálculo del ROAS es este:

ROAS = 4.000€ / 1.000€ = 4 (ratio 4:1, o 400%)

Visto solo el ROAS, la campaña parece un éxito claro: cuatro euros de vuelta por cada euro invertido. Pero el ROAS no pregunta cuánto costó fabricar o comprar lo que se vendió, ni cuánto costó gestionar esos pedidos. Si el coste de la mercancía vendida y los gastos operativos asociados (logística, atención al cliente, devoluciones) suman 3.500€, el beneficio real de la operación es este:

Beneficio = Ingresos (4.000€) - Publicidad (1.000€) - Mercancía y operación (3.500€) = -500€

La tienda perdió 500€ en una campaña con un ROAS de 4:1. El ROI, calculado sobre el total invertido (publicidad más mercancía y operación, 4.500€), sale en torno a -11%: negativo, pese a que el ROAS mostraba un resultado aparentemente excelente. La mecánica completa del cálculo de ROI, con más ejemplos y matices por sector, está en el artículo dedicado al ROI; de este ejemplo basta con quedarse con la idea central: el ROAS mide ingresos, el ROI mide beneficio real.

El caso contrario también ocurre, y conviene tenerlo presente para no sacar la conclusión equivocada. Una segunda campaña de la misma tienda gasta 1.000€ y genera solo 2.500€ en ventas, un ROAS de 2,5:1, en apariencia peor que el anterior. Pero si esos productos dejan más margen y sus costes de mercancía y operación suman solo 1.200€, el beneficio real es de 300€: 2.500€ - 1.000€ - 1.200€ = 300€. Con un ROAS más bajo, esta segunda campaña sí deja beneficio, mientras que la primera, con el ROAS más alto, dio pérdidas. El ROAS por sí solo no distingue entre ambos escenarios; solo el ROI lo hace.

Este desajuste es más frecuente de lo que parece en negocios con márgenes ajustados, como el ecommerce de productos físicos con costes de fabricación o adquisición altos. Un ROAS alto tranquiliza, pero solo el ROI confirma si esa campaña dejó dinero en la caja.

Cuándo el ROAS tiene sentido y cuándo no

El ROAS es la métrica correcta para decisiones rápidas dentro de una campaña: comparar el rendimiento de dos anuncios, dos públicos o dos canales de PPC entre sí, todos con la misma estructura de costes detrás. Ahí la simplicidad del ROAS es una ventaja, porque se calcula al instante con los datos que ya da la propia plataforma publicitaria, sin necesidad de cruzar contabilidad ni márgenes de producto.

El ROAS deja de ser fiable en el momento en que la pregunta cambia de «¿qué anuncio funciona mejor?» a «¿esta campaña merece la pena para el negocio?». Esa segunda pregunta exige conocer el margen real del producto, los costes fijos y variables, y el resto de gastos que rodean cada venta, justo lo que el ROAS no mide y el ROI sí. Dos campañas con el mismo ROAS pueden dar resultados de negocio opuestos si una vende un producto con margen del 60% y la otra uno con margen del 10%.

En negocios de servicios o software, donde el coste marginal de cada venta adicional es bajo, el ROAS y el ROI tienden a acercarse. En negocios con inventario físico y márgenes ajustados, la brecha entre ambos puede ser enorme, tal como muestran los dos ejemplos numéricos de este artículo.

La regla práctica: el ROAS sirve para optimizar dentro de una campaña, día a día; el ROI sirve para decidir si esa campaña, ese canal o ese producto merecen seguir recibiendo presupuesto. Seguir ambas métricas en paralelo, en vez de fiarlo todo a una sola, evita justo el error del ejemplo numérico de más arriba.

Buenas prácticas

  • Calcula el margen del producto antes de fijar un ROAS objetivo; un ROAS de 3:1 puede ser rentable con margen del 50% e insuficiente con margen del 15%.
  • Usa el ROAS para comparar campañas, anuncios o públicos entre sí, siempre dentro del mismo canal y con estructura de costes similar.
  • Revisa el ROI al menos una vez al mes por campaña o línea de producto, no solo al cierre del trimestre.
  • Ajusta el ROAS objetivo por temporada: en campañas con descuentos agresivos, como Black Friday, el margen baja, así que el ROAS necesario para ser rentable sube.
  • Diferencia el ROAS por canal: el coste medio por clic (CPC) y la tasa de conversión varían entre Google Ads, Meta Ads o Amazon Ads, así que un mismo ROAS no significa lo mismo en cada uno.
  • Incluye devoluciones y descuentos aplicados en el checkout al calcular los ingresos reales, no solo el importe bruto del pedido.
  • Ten en cuenta la ventana de atribución al comparar el ROAS entre periodos o plataformas: una ventana más larga o más corta cambia el resultado aunque la campaña no haya cambiado.

Errores frecuentes

  • Usar el ROAS como única métrica de éxito de una campaña, sin contrastarlo nunca con el ROI real del negocio.
  • Fijar un ROAS objetivo igual para todos los productos, ignorando que cada uno tiene un margen distinto.
  • Confundir ROAS con ROI en reportes e informes, presentando un ratio de ingresos como si fuera una cifra de rentabilidad.
  • No incluir devoluciones, descuentos de checkout ni comisiones de la plataforma de venta al calcular los ingresos que alimentan el ROAS.
  • Bajar el precio o aumentar el descuento para inflar las ventas y mejorar el ROAS a corto plazo, sin comprobar el efecto que eso tiene en el margen y, por tanto, en el ROI.
  • Ignorar la ventana de atribución al comparar el ROAS de dos plataformas distintas, cada una con su propio criterio sobre qué venta cuenta como generada por el anuncio.
Manuel Riveiro Rodriguez CEO & Digital Strategist

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre ROAS y ROI?

El ROAS mide los ingresos generados por cada euro de publicidad, sin restar ningún otro coste. El ROI mide el beneficio real después de restar todos los costes de la operación (producto, personal, logística, no solo publicidad) en relación con la inversión total. Una campaña puede tener un ROAS alto y un ROI negativo al mismo tiempo, como muestra el ejemplo de este artículo: 4.000€ de ingresos con 1.000€ de publicidad dan un ROAS de 4:1, pero si la mercancía y la operación cuestan 3.500€, el resultado real es una pérdida de 500€. Para el cálculo completo, consulta el artículo dedicado al ROI.

¿Cómo se calcula el ROAS?

Se divide el ingreso generado por una campaña entre la inversión publicitaria de esa campaña. Una campaña de 1.000€ que genera 4.000€ en ventas tiene un ROAS de 4:1: 4.000 / 1.000 = 4. El resultado también puede expresarse en porcentaje, en este caso 400%.

¿Qué se considera un buen ROAS?

No hay un número universal: depende del margen del producto. Un ROAS de 3:1 puede ser muy rentable con márgenes altos e insuficiente con márgenes bajos. Como referencia habitual del sector, muchos negocios apuntan a ratios entre 3:1 y 5:1, pero ese rango solo es un punto de partida, no una meta válida para cualquier producto o industria.

¿El ROAS incluye el coste del producto?

No. El ROAS solo compara los ingresos generados por publicidad frente al gasto en esa publicidad. No resta el coste de fabricación o compra del producto, ni sueldos, logística o cualquier otro gasto operativo. Para conocer la rentabilidad real de una campaña, incluidos esos costes, hace falta calcular el ROI.

¿Cuándo conviene usar ROAS en vez de ROI?

El ROAS conviene para decisiones rápidas dentro de una misma campaña o canal, como comparar dos anuncios o dos públicos de PPC. El ROI conviene cuando la pregunta es si esa campaña, ese producto o ese canal merecen seguir recibiendo presupuesto del negocio en conjunto.

¿La diferencia entre ROAS y ROI es igual en un negocio de servicios o SaaS?

No exactamente. En negocios de servicios o software, sin coste de mercancía física, el ROAS y el ROI tienden a estar más cerca porque el margen de cada venta adicional suele ser alto. La brecha se dispara en negocios con inventario físico y costes de producción o logística elevados, como muestran los ejemplos numéricos de este artículo.

¿Qué es el ROAS «blended» o combinado?

Es el ROAS calculado sobre el total de ingresos y el total de la inversión publicitaria de todos los canales juntos, en vez de mirar cada campaña por separado. Sirve para tener una foto rápida del conjunto, pero esconde qué canal concreto está funcionando bien y cuál está arrastrando el resultado hacia abajo. Para optimizar de verdad hace falta bajar al ROAS por campaña o por canal, no quedarse solo con el número combinado.

Fuentes

  1. Google Ads: acerca de la estrategia de ofertas Target ROAS: explica cómo Google Ads usa el ROAS objetivo como estrategia de puja automática, maximizando el valor de conversión sobre un ratio fijado por el anunciante.
  2. Amazon Ads: ¿Qué es el retorno de la inversión publicitaria? Cómo calcular el ROAS: guía en español que define el ROAS, detalla su fórmula y lo compara directamente con el ROI y el ACOS.
  3. HubSpot: Return on Ad Spend: entrada de glosario que define el ROAS como métrica de ingresos por cada dólar invertido en publicidad, con ejemplos de cálculo por canal.