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Glosario Coste de adquisición de cliente (CAC)

¿Qué es el coste de adquisición de cliente (CAC)?

Definición

El coste de adquisición de cliente (CAC, por customer acquisition cost) es el importe medio que gasta una empresa para conseguir un cliente nuevo, y se obtiene dividiendo el gasto total de marketing y ventas de un periodo entre los clientes nuevos captados en ese mismo periodo.

En esta página 5
  1. Qué significa el coste de adquisición
  2. Cómo se calcula el CAC
  3. Por qué importa el coste de adquisición
  4. Buenas prácticas
  5. Errores frecuentes
En breve

El CAC reparte todo el gasto de captación entre los clientes nuevos de un periodo y no coincide con el coste por conversión que muestra una plataforma publicitaria.

Qué significa el coste de adquisición

Es una cifra de negocio, no una métrica de plataforma. El numerador recoge todo lo que la empresa gastó en captar, incluidas las personas que hacen ese trabajo, y el denominador cuenta clientes, no pedidos ni formularios. Quien compra tres veces en el periodo entra una sola vez.

Ahí aparece la confusión más habitual del marketing digital: tomar el coste por conversión de Google Ads como si fuera el CAC. La plataforma calcula su CPA medio dividiendo el coste de las conversiones entre el número de conversiones, y esa cuenta tiene tres límites. Solo incluye la inversión de esa plataforma, así que deja fuera salarios, herramientas y honorarios. Cuenta conversiones, que según la opción de recuento pueden registrarse una vez o todas las veces tras cada interacción. Y no distingue si quien convirtió era cliente nuevo o ya compraba antes.

El propio sistema reconoce esa distancia por otra vía. Para su objetivo de captación de clientes nuevos necesita saber quién lo es, y lo resuelve con una lista construida sobre hasta 540 días de compras registradas, con listas de Customer Match o con un parámetro específico en la etiqueta de conversión. Cliente nuevo y conversión son, también para la plataforma, dos cosas distintas.

Frente al CPA, el CAC responde a una pregunta de dirección: cuánto cuesta ampliar la base de clientes en una unidad. Por eso se calcula por periodo y por segmento, y se lee siempre junto a lo que ese cliente aportará después.

Cómo se calcula el CAC

La fórmula base cabe en una línea.

CAC = gasto de captación / clientes nuevos

La discusión seria está en el numerador. La versión estrecha solo cuenta medios pagados y es fácil de obtener; la versión completa incluye el coste de la función comercial entera y es la que sirve para decidir si el modelo de negocio aguanta.

gasto de captación =
    inversión en medios
  + salarios de marketing y ventas
  + comisiones variables
  + herramientas y software
  + honorarios de agencia
  + producción de contenidos

Quedan fuera los costes de atender y retener a quien ya es cliente: soporte, cuentas, programas de fidelización. Meterlos dentro convierte el CAC en un cajón de gastos y destruye su utilidad. La comparación con el dato de la plataforma se ve mejor puesta al lado.

CPA (Google Ads) =
    coste de las conversiones
    / conversiones

CAC = todo el gasto de captación
      / clientes nuevos

Ejemplo de cálculo, con cifras inventadas para ilustrar el método. Una empresa gasta en un mes 18.000 euros en medios, 9.000 en salarios de marketing y ventas y 1.200 en herramientas, y capta 240 clientes nuevos. El CAC es 28.200 / 240 = 117,50 euros. Si en ese mismo mes Google Ads registró 460 conversiones con un coste por conversión de 39 euros, ninguna de las dos cifras está mal: cuentan cosas distintas y sirven para decisiones distintas.

El desfase temporal merece una regla propia. En ciclos de venta largos, el gasto de enero produce clientes en marzo, y dividir ambos meses entre sí da un CAC sin sentido. La salida habitual consiste en asignar el gasto a la cohorte de clientes que originó, aunque el resultado tarde en cerrarse.

Por qué importa el coste de adquisición

El CAC decide si el modelo de negocio se sostiene. Se compara con lo que un cliente deja a lo largo de la relación y con el margen bruto sobre ese importe. Si captar cuesta más de lo que el cliente aportará, crecer acelera las pérdidas en lugar de reducirlas, y ningún ajuste de creatividades corrige eso.

La segunda decisión es de tesorería: cuántos meses tarda el margen generado por un cliente en devolver lo que costó captarlo. Ese plazo de recuperación fija el ritmo al que la empresa puede invertir sin quedarse sin caja, y es más accionable que la relación entre valor de vida y CAC, sobre la que circulan proporciones de referencia sin metodología publicada.

La tercera es el reparto entre canales. Un canal con CAC bajo y clientes que no repiten puede ser peor negocio que uno con CAC alto y clientes fieles, de modo que el CAC por canal solo tiene sentido leído junto al comportamiento posterior de esos clientes. También sirve para hablar de precios: subir el precio medio amplía el CAC que la empresa puede permitirse, y a veces esa es la palanca más rápida.

Buenas prácticas

  • Escribe qué partidas entran en el numerador y qué cuenta como cliente nuevo, y revisa esa definición una vez al año en lugar de cambiarla sobre la marcha.
  • Calcula un CAC estrecho, solo medios, y otro completo con salarios y herramientas. El primero sirve para optimizar campañas y el segundo para decidir presupuesto.
  • Asigna el gasto a la cohorte de clientes que generó cuando el ciclo de venta supere el mes. Dividir gasto y clientes del mismo mes natural falsea los negocios de ciclo largo.
  • Separa el CAC de cliente nuevo del coste de reactivar a un cliente inactivo. Son operaciones con costes y con rendimientos muy distintos.
  • Compara siempre el CAC con el margen que deja el cliente, no con sus ingresos. El importe facturado no es dinero disponible.
  • Cuando uses el dato de una plataforma publicitaria, guarda al lado el nombre exacto de la columna y su configuración de recuento, para saber después qué estabas mirando.

Errores frecuentes

  • Presentar el coste por conversión de Google Ads como CAC. Ignora los costes de personal y de herramientas, y cuenta conversiones que pueden proceder de clientes ya existentes.
  • Contar en el denominador todos los pedidos del periodo en vez de los clientes nuevos, lo que rebaja artificialmente la cifra en negocios con mucha recompra.
  • Sumar en el numerador el coste de retención y de soporte, con lo que el CAC deja de medir captación y pasa a medir el gasto comercial completo.
  • Atribuir todo el resultado al último clic y decidir presupuesto con esa foto, sobre todo cuando hay canales que solo aparecen al principio del recorrido.
  • Comparar el CAC propio con cifras de referencia de las que no se conoce el sector, el periodo ni las partidas incluidas.
Manuel Riveiro Rodriguez CEO & Digital Strategist

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Preguntas frecuentes

¿El CAC es lo mismo que el CPA de Google Ads?

No. El CPA medio divide el coste de las conversiones de esa plataforma entre sus conversiones, sin salarios ni herramientas, y sin comprobar si quien convirtió ya era cliente. El CAC reparte todo el gasto de captación de la empresa entre los clientes nuevos. Las dos cifras conviven, con usos distintos.

¿Qué costes hay que incluir en el CAC?

La inversión en medios, los salarios de marketing y ventas, las comisiones variables, las herramientas, los honorarios de agencia y la producción de contenidos. Se dejan fuera el soporte y la fidelización, porque atienden a clientes que ya lo son. Lo importante es fijar la lista y mantenerla estable.

¿Cómo se calcula el CAC con un ciclo de venta largo?

Por cohortes. Se asigna el gasto de un periodo a los clientes que ese gasto acabó generando, aunque firmen meses después, en lugar de dividir gasto y clientes del mismo mes natural. El dato tarda más en cerrarse y a cambio describe el negocio real.

¿Cuál es un CAC aceptable?

No hay una cifra universal, y las proporciones de referencia que circulan rara vez publican cómo se obtuvieron. El criterio útil es interno: el margen que deja el cliente a lo largo de la relación debe cubrir el CAC con holgura y hacerlo en un plazo que la tesorería aguante.

¿Cómo se baja el coste de adquisición?

Mejorando la conversión de las páginas que ya reciben tráfico, afinando la segmentación para dejar de pagar por público que no compra, reforzando los canales que no se pagan por clic y subiendo el precio o el valor medio del pedido, que amplía el CAC asumible sin tocar el gasto.

Fuentes

  1. La ayuda de Google Ads define el CPA medio como el importe medio cobrado por cada conversión y lo calcula dividiendo el coste total de las conversiones entre el número total de conversiones, que es la fórmula que se confunde con el CAC.
  2. La ayuda sobre los datos de seguimiento de conversiones describe la columna coste por conversión y la opción de recuento que permite contabilizar una o todas las conversiones posteriores a una interacción, de donde viene que el denominador no sean clientes.
  3. La ayuda sobre la detección de segmentos de cliente explica que Google identifica a los clientes nuevos con una lista basada en hasta 540 días de compras registradas, con listas de Customer Match o con un parámetro en la etiqueta, lo que confirma que conversión y cliente nuevo son magnitudes separadas.