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Glosario Redirect 301

¿Qué es un Redirect 301?

Definición

Un redirect 301 es el código de estado HTTP que indica que una URL se movió de forma permanente a una nueva dirección. El navegador y el buscador dejan de usar la URL antigua y pasan a tratar la nueva como la definitiva, arrastrando con ella el tráfico y las señales de posicionamiento.

Un portal de piedra tapiado con ladrillo, a ras del muro, junto al título Redirect 301
Tapiado, no derribado: el camino sigue por otro lado
En esta página 5
  1. Redirect 301 frente a 302
  2. Frente a canonical
  3. Frente a error 404 y cuándo usar cada uno
  4. Buenas prácticas
  5. Errores frecuentes
En breve

Por qué un 301 y un 302 no son intercambiables aunque muchos CMS los confundan por defecto, en qué se diferencia un redirect de un canonical y de un error 404, y por qué las cadenas de redirects salen más caras de lo que parece.

Un portal de piedra tapiado con ladrillo, a ras del muro, junto al título Redirect 301
Tapiado, no derribado: el camino sigue por otro lado

Redirect 301 frente a 302

El número no es un detalle técnico sin importancia: 301 significa "movido de forma permanente" y 302 significa "movido de forma temporal", y Google trata cada uno de forma distinta. Con un 301, la URL de destino pasa a ser la versión canónica y es la que Google muestra en los resultados de búsqueda. Con un 302, Google sigue mostrando la URL de origen en los resultados mientras dure la redirección, porque asume que en algún momento volverá a estar activa por sí misma.

SituaciónCódigo correctoPor qué
Cambio de dominio301La URL antigua no volverá a usarse
Cambio de slug de una página301La dirección anterior queda obsoleta de forma definitiva
Test A/B entre dos versiones de una página302La versión original debe seguir siendo la de referencia mientras dura el test
Landing page de una campaña estacional302La página desaparecerá cuando acabe la campaña, la URL original sigue vigente

El error más caro es dejar un 302 puesto en un cambio que en realidad es definitivo. Pasa mucho en migraciones de dominio: el CMS o la plataforma nueva aplica un 302 por defecto, nadie lo revisa, y durante semanas o meses Google sigue mostrando en resultados la URL del dominio antiguo en vez de consolidar el valor en el nuevo. El dominio nuevo tarda más en heredar el historial de rastreo y de clics porque, para Google, la redirección todavía puede revertirse en cualquier momento.

La regla práctica es simple: si hay alguna posibilidad de que la URL antigua vuelva a estar activa, es un 302. Si esa posibilidad no existe, es un 301.

Comprobar el código real es fácil desde la línea de comandos, sin depender de lo que diga el CMS o el plugin de turno:

curl -I https://ejemplo.com/página-antigua

HTTP/1.1 301 Moved Permanently
Location: https://ejemplo.com/página-nueva

Los cambios de protocolo o de subdominio también son 301 aunque a veces no se piensen como una "migración": pasar de http a https, o de una versión sin www a una con www (o al revés), consolida de forma permanente en una única dirección y debería llevar siempre este código, no un 302 temporal ni, peor todavía, dejar ambas versiones sin ningún tipo de redirección.

En la práctica, el error casi nunca es una decisión consciente por el 302, es la configuración por defecto del software. Muchos plugins de redirección y configuraciones de proxy inverso aplican un 302 sin preguntar, porque es la opción por defecto más prudente: una redirección marcada por error como permanente es más difícil de deshacer que una marcada por error como temporal. Quien no lo revisa después de una migración suele arrastrar el código equivocado durante meses sin darse cuenta, porque para quien visita el sitio todo sigue funcionando con normalidad. Solo el buscador percibe la diferencia.

Frente a canonical

Un canonical y un redirect 301 resuelven el mismo tipo de problema (contenido duplicado o repartido entre varias URL) de dos formas opuestas. El canonical deja las dos URL accesibles: quien entra a la antigua puede seguir viéndola, y solo se le indica a Google cuál de las dos prefiere que se posicione. El redirect 301, en cambio, hace que la URL antigua deje de responder por su cuenta: quien entra a ella, sea persona o rastreador, llega automáticamente a la nueva dirección sin poder elegir quedarse en la anterior.

Esa diferencia decide cuál usar en cada caso. Si las dos versiones tienen que seguir existiendo (una ficha de producto con y sin parámetro de color, por ejemplo), un canonical basta y sobra: redirigir ahí rompería la navegación de quien quiere ver esa variante en concreto. Si la URL antigua ya no tiene ninguna razón para seguir siendo visitable (un cambio de dominio, un cambio de estructura de categorías, una página que se fusiona con otra), el redirect 301 es la herramienta correcta y el canonical se queda corto: seguiría dejando accesible una URL que en realidad debería desaparecer.

El error típico va en los dos sentidos. Usar solo un canonical cuando la URL antigua debería eliminarse la deja viva sin motivo, generando duplicados de baja calidad que un rastreador sigue visitando de forma innecesaria. Usar un redirect 301 cuando ambas versiones necesitan coexistir rompe el acceso a una de ellas: quien busca esa variante concreta ya no puede llegar a ella por su cuenta.

Hay además una diferencia práctica de cara al usuario. Un canonical es invisible para quien visita el sitio, nadie nota que existe, mientras que un redirect 301 interviene de forma activa en la navegación: un marcador guardado o una captura antigua con la URL original lleva automáticamente a otro sitio. Eso es lo que se busca en una migración real, pero sería una ruptura innecesaria de las expectativas del usuario si solo se trata de una variante con parámetros.

La misma petición, dos respuestas opuestas

Frente a error 404 y cuándo usar cada uno

Un error 404 dice "aquí no hay nada". Un redirect 301 dice "esto se movió, aquí está lo nuevo". La diferencia parece obvia hasta que hay que decidir qué hacer con una URL concreta que dejó de existir, y ahí es donde se comete el error con más frecuencia.

Cuando el contenido tiene un equivalente real en otra URL, el redirect 301 es casi siempre la opción correcta: se lleva consigo tanto a las personas que llegaban por un enlace antiguo o un marcador guardado como las señales de posicionamiento acumuladas en esa dirección. Dejarlo en 404 en ese caso desperdicia ambas cosas sin necesidad.

El 404 sigue siendo la respuesta correcta cuando no hay ningún equivalente al que redirigir. Forzar un redirect hacia una página que no tiene relación real con el contenido desaparecido, empezando por la home usada como cajón de sastre, no arregla el problema: confunde a quien buscaba algo concreto y le hace desconfiar del resto del sitio, y Google puede acabar tratando esa redirección como poco relevante para la consulta original. En ese escenario, un 404 bien diseñado, con navegación y buscador propios, es más honesto y más útil que un redirect forzado.

Quien elimina contenido a propósito y tiene la certeza de que no habrá ningún sustituto puede usar, en lugar de un 404, el código 410, menos habitual. Comunica «eliminado de forma deliberada y definitiva» en vez del mensaje más ambiguo de «aquí no hay nada» que también da un 404 cuando un enlace se rompe por accidente. En la práctica Google trata ambos de forma parecida; la diferencia importa sobre todo para quien revisa los logs del servidor.

Buenas prácticas

  • Evita las cadenas de redirects: si la URL A redirige a la B, que la B sea ya la versión final, no otro salto hacia una C. Cada salto adicional cuesta presupuesto de rastreo y retrasa la transferencia de señales.
  • Redirige siempre a una página con contenido equivalente, nunca de forma genérica a la home.
  • Usa 301 para cualquier cambio que consideres definitivo, aunque en el momento de implementarlo tengas alguna duda: es más fácil corregir un 301 que quitar demasiado tarde un 302 que llevaba meses frenando el traspaso de señales.
  • Actualiza los enlaces internos que apuntaban a la URL antigua para que apunten directamente a la nueva, en vez de dejar que pasen por la redirección.
  • Antes de cualquier migración de dominio o de estructura, prepara un mapa completo de redirecciones URL por URL; improvisarlas sobre la marcha es la causa más habitual de redirects genéricos hacia la home.
  • Comprueba con una herramienta de línea de comandos (curl -I es suficiente) que la redirección devuelve realmente el código 301 y no un 302 puesto por defecto por el CMS.
  • Vigila en Search Console y en la analítica el tráfico de la URL nueva durante las semanas posteriores a la migración; una caída sostenida suele señalar redirects mal mapeados, no un problema del 301 en sí.

Errores frecuentes

  • Dejar un 302 en un cambio permanente porque es el código que aplica el CMS por defecto, sin revisarlo nunca.
  • Redirigir todas las URL antiguas de una migración a la página de inicio en lugar de a su equivalente real.
  • Crear cadenas de varios saltos que nadie revisa hasta que alguien nota que el sitio va más lento de lo esperado durante el rastreo.
  • Dejar los enlaces internos apuntando a la URL antigua después de haber puesto el redirect, en vez de actualizarlos a la nueva dirección.
  • Mezclar señales contradictorias: una URL con un canonical que apunta a un sitio, mientras el enlazado interno la redirige a otro.
  • Usar un redirect 301 para "esconder" contenido con problemas en vez de mejorarlo o eliminarlo con criterio.
Manuel Riveiro Rodriguez CEO & Digital Strategist

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia real entre un redirect 301 y un 302?

El 301 comunica que el cambio es permanente y hace que la URL nueva pase a ser la versión que Google muestra en resultados. El 302 comunica que el cambio es temporal, y Google sigue mostrando la URL original mientras dure, porque asume que puede volver a estar activa en cualquier momento.

¿Cuándo uso un redirect 301 y cuándo un canonical?

Usa canonical cuando las dos URL deben seguir siendo accesibles, por ejemplo una ficha con y sin parámetro de color. Usa un redirect 301 cuando la URL antigua debe dejar de estar accesible de verdad, porque el contenido se movió a otra dirección de forma definitiva.

¿Es mejor un redirect 301 o dejar la URL en error 404?

Si existe una página equivalente en el sitio, el redirect 301 es casi siempre mejor: traslada tanto a las personas como las señales de posicionamiento acumuladas. Si no hay ningún equivalente real, forzar un redirect hacia una página sin relación (sobre todo la home) es peor que dejar un 404 bien diseñado.

¿Cuánto tarda Google en trasladar las señales de la URL antigua a la nueva tras un 301?

No hay un plazo fijo, depende de la frecuencia con la que Google rastrea esa URL en concreto. Lo que sí es constante es que un 302 retrasa ese traspaso de forma indefinida, porque Google no lo trata como un cambio consolidado hasta que deja de verlo como reversible.

¿Por qué hay que evitar las cadenas de redirects?

Cada salto adicional (A a B, B a C) consume presupuesto de rastreo y ralentiza la transferencia de señales hasta el destino final, además de que Google no garantiza resolver la cadena entera. Lo correcto es que la URL A redirija directamente a la versión final, sin pasos intermedios.

Fuentes

  1. Google Search Central, «Redirects and Google Search»: explica que con un 301 el rastreador usa la redirección como señal de que la URL de destino debe ser la canónica, mientras que con un 302 Google sigue mostrando la URL de origen en los resultados. Consultado 09.08.2026.
  2. IETF, «RFC 9110: HTTP Semantics»: define el código 301 como movimiento permanente del recurso y el 302 como movimiento temporal, en la misma especificación. Junio de 2022.
  3. Google Search Central, «Crawl budget management for large sites»: documenta cómo las cadenas de redirects consumen presupuesto de rastreo de forma innecesaria en sitios grandes.