La fórmula del ROI y qué significa "todos los costes"
ROI son las siglas de Return on Investment, retorno de la inversión: el beneficio neto que deja una inversión, dividido entre lo que costó conseguirlo. La fórmula es la siguiente.
ROI (%) = (Ingresos - Inversión total) / Inversión total x 100
La parte que casi siempre se pasa por alto es qué entra en "Inversión total". No es solo el dinero puesto en anuncios. Google Ads, en su propia documentación sobre ROI, lo deja claro con un ejemplo de producto físico: el coste total incluye "the manufacturing cost of all the items you sold plus your advertising costs", es decir, coste de fabricación o de producto más gasto publicitario, no el gasto publicitario aislado.
En la práctica, para un negocio con producto, la inversión total suma: gasto en publicidad (SEA, social ads y similares), coste de producto o mercancía vendida, personal implicado en la campaña o en atender esas ventas, logística y envío, y herramientas o software de marketing. Un equipo de marketing rara vez tiene a mano todas esas cifras por su cuenta. El coste de producto lo controla compras o producción, el de personal suele vivir en RR.HH. o en la contabilidad interna, y las herramientas se reparten entre varios departamentos. Por eso calcular un ROI fiable casi siempre exige pedirle esos números al departamento financiero, no estimarlos desde marketing.
El beneficio neto, la parte de arriba de la fórmula, es lo que queda tras restar toda esa inversión de los ingresos generados. Si esa resta se hace solo con el gasto publicitario, lo que se obtiene no es un ROI: es, como mucho, una versión distinta del ROAS, y lleva a decisiones que ignoran si el negocio realmente gana dinero con esa campaña.
Cuánto se amplía esa base de costes depende de cada negocio. Algunos incluyen también una parte de los costes fijos, como el alquiler o la administración general, mientras que otros se ciñen deliberadamente a los costes directamente atribuibles a una campaña concreta. Lo importante no es qué variante se elija, sino mantenerla igual a lo largo de los periodos. Un ROI que un trimestre se calcula con costes fijos y al siguiente sin ellos deja de ser comparable.
