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Glosario Favicon

¿Qué es un favicon?

Definición

El favicon es el icono cuadrado que representa a un sitio en la pestaña del navegador y junto al resultado de búsqueda. Google admite uno por nombre de host, declarado en la cabecera de la portada.

Una boya de navegación con su marca de tope cónica en mar abierto, junto al título Favicon
A distancia cuenta la forma, no el detalle
En esta página 5
  1. Qué es un favicon
  2. Uno por host, no por carpeta
  3. Dónde se declara y dónde vive el archivo
  4. Cuánto tarda y qué no se garantiza
  5. Errores frecuentes
En breve

Por qué un subdirectorio no puede tener icono propio y un subdominio sí, dónde se declara y dónde puede vivir el archivo, cuánto tarda un cambio y por qué aparecer nunca está garantizado.

Una boya de navegación con su marca de tope cónica en mar abierto, junto al título Favicon
A distancia cuenta la forma, no el detalle

Qué es un favicon

El favicon es el icono pequeño que representa a un sitio: en la pestaña del navegador, en los marcadores, junto al title del resultado y, desde hace años, también junto al resultado en el móvil. Es la marca más pequeña que tiene una web y la que más veces se ve.

Técnicamente es una imagen declarada con un elemento link en la cabecera del documento. Google admite varios valores para el atributo rel y varios formatos; lo que exige es que la imagen sea cuadrada y que su dirección se mantenga estable.

Su tamaño mínimo es de ocho píxeles de lado, aunque la propia documentación recomienda más de cuarenta y ocho para que se vea bien en distintas superficies. La diferencia entre esas dos cifras no es un detalle: una es el mínimo técnico, la otra el consejo práctico.

El nombre viene de «favorites icon» y de una época en que solo servía para la lista de favoritos de un navegador. Hoy aparece en la pestaña, en el historial, en la pantalla de inicio de un móvil cuando alguien guarda la web como acceso directo, y junto al resultado de búsqueda. El uso creció; el archivo siguió siendo el mismo.

Conviene distinguirlo del Open Graph, que gobierna la vista previa al compartir, y de otros iconos que se declaran igual y no son lo mismo: el que usa un teléfono al añadir la web a la pantalla de inicio suele ser más grande y se declara aparte. Confundir ambos deja uno de los dos sin definir, y el que falta es siempre el que se ve en el sitio donde uno no mira.

Uno por host, no por carpeta

Aquí está lo que casi nadie sabe y explica muchas discusiones: la documentación de Google dice que solo admite un favicon por sitio, y que sitio se define por el nombre de host.

De ahí se sigue todo lo demás. Dos subdominios distintos, con su propia resolución y todo, pueden llevar iconos distintos, porque son dos nombres de host. Un subdirectorio del mismo host, en cambio, no puede: hereda el del sitio y no hay manera de darle otro.

La consecuencia práctica aparece al planificar la estructura. Si una marca quiere que su tienda tenga identidad propia en resultados, el dominio y el subdominio no son intercambiables con un subdirectorio, y esa decisión se toma mucho antes de pensar en el icono.

Hay un caso intermedio que suele sorprender: los sitios con la web en un subdominio y la tienda en otro comparten marca pero no icono, y eso puede ser deliberado o accidental. Si es deliberado, conviene que ambos iconos se reconozcan como de la misma casa; si es accidental, uno de los dos suele estar sin declarar y aparece el icono genérico.

Y una consecuencia para el SEO internacional: si las versiones por país viven en subdominios, cada una puede llevar el suyo. Rara vez tiene sentido que sean distintos, pero sí lo tiene comprobar que ninguna se quedó sin declarar al montar la estructura.

Manda el nombre de host, no la carpeta

Dónde se declara y dónde vive el archivo

Se declara en la cabecera de la portada, junto a las demás etiquetas meta. No en cada página: Google lee la información del favicon en la página de inicio del host, así que un icono declarado solo en una página interior no llega a ninguna parte.

El archivo, en cambio, puede vivir donde quieras. La documentación menciona expresamente que la dirección no tiene por qué estar alojada en tu web y da como ejemplo un CDN, con ruta relativa o absoluta.

Lo que no puede es estar bloqueado. Si el robots.txt impide el acceso a la ruta del icono, el rastreador no puede recogerlo, y el resultado es indistinguible de no haberlo declarado.

Un detalle de implementación que ahorra sorpresas: si hay varios elementos link de icono en la misma cabecera —heredados de plantillas distintas, de un plugin y del tema—, no está claro cuál gana. Lo sensato es dejar uno solo y borrar los demás, igual que con cualquier meta tag duplicada.

Y una comprobación que dura un minuto: pide la portada como lo haría un rastreador y busca el elemento link en el HTML entregado, no en el inspector del navegador. Si la cabecera se monta con código, puede estar perfectamente en pantalla y no existir en la respuesta, que es el mismo problema que afecta a cualquier declaración en JavaScript.

Cuánto tarda y qué no se garantiza

Un cambio no se ve al día siguiente, igual que ocurre con cualquier señal de indexación. Google necesita volver a rastrear la portada y procesar la información, y su documentación cifra ese plazo entre varios días y varias semanas, según la frecuencia con la que sus sistemas decidan refrescar la página.

Se puede pedir la indexación de la portada con la inspección de URLs de Search Console para acelerarlo, pero pedir no es obtener: sigue dependiendo del rastreador.

Y hay una advertencia explícita que conviene repetir a quien encargue el trabajo: cumplir todas las pautas no garantiza que el icono aparezca. Google también excluye los que considera inapropiados, y sobre eso no hay recurso.

Conviene además tratarlo como lo que es en resultados: una decisión de marca con consecuencias medibles. En una lista de resultados en el móvil, el icono es lo primero que distingue una entrada de otra antes de leer el título, y eso influye en el CTR sin cambiar una sola posición.

Y una nota sobre el contraste: el icono se ve sobre fondo claro y sobre fondo oscuro según el ajuste del aparato. Un símbolo negro sobre transparente desaparece en modo oscuro, y ese caso no lo detecta ninguna herramienta; hay que mirarlo en un teléfono con ambos ajustes, igual que se comprueba cualquier detalle de experiencia de usuario.

Errores frecuentes

El primero es cambiar la dirección del archivo cada vez que se rediseña. La documentación pide expresamente que la URL sea estable; cada cambio reinicia el plazo de espera y, mientras tanto, en los resultados puede seguir apareciendo el icono viejo.

El segundo es un icono demasiado detallado. Lo que se ve en resultados es diminuto, así que un logotipo completo con texto se convierte en una mancha en la SERP; funciona mejor un símbolo simple o una sola letra con contraste suficiente.

Y el tercero es declararlo en la plantilla de artículos pero no en la portada — algo que ocurre solo cuando alguien toca las plantillas del CMS a mano. Es un fallo silencioso: en el navegador se ve perfectamente en todas las páginas, incluso en móvil, y justo la única que Google mira para esto es la que no lo tiene.

Un cuarto error, típico de migraciones: cambiar de host y suponer que el icono viaja. No viaja. Al pasar de un subdominio a otro o de un dominio a otro, el nuevo host empieza sin favicon conocido, y hasta que Google procese su portada aparece el genérico, con la redirección funcionando perfectamente.

Y el último: declararlo y no comprobarlo nunca más. Un archivo borrado en una limpieza, una ruta que cambió de carpeta o un CDN reconfigurado dejan el enlace apuntando al vacío, y en el navegador propio se sigue viendo el icono en caché durante semanas. Es de los pocos elementos que hay que comprobar desde fuera para saber si existen.

Manuel Riveiro Rodriguez CEO & Digital Strategist

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Preguntas frecuentes

¿Puede mi blog en subdirectorio tener otro favicon?

No. Google admite un favicon por nombre de host, y un subdirectorio comparte host con el resto del sitio. Si de verdad necesita identidad propia en resultados, la decisión no es de icono sino de estructura: haría falta un subdominio.

¿Por qué sigue apareciendo el icono antiguo?

Casi siempre porque Google todavía no ha vuelto a procesar la portada. Su documentación habla de varios días a varias semanas. Comprueba también que el elemento link esté en la portada y no solo en las páginas interiores, y que la ruta no esté bloqueada.

¿Qué tamaño debe tener?

Cuadrado y de al menos ocho píxeles de lado según el requisito mínimo, aunque la recomendación de la propia documentación es superar los cuarenta y ocho para que se vea bien en distintas superficies. Cumplir el mínimo no es lo mismo que verse bien.

¿Tiene que estar alojado en mi dominio?

No. La documentación dice expresamente que la URL no necesita estar alojada en tu sitio y pone como ejemplo una red de distribución de contenidos. Lo que sí importa es que sea accesible y estable en el tiempo.

¿Afecta al posicionamiento?

No directamente. Es un elemento de presentación, no un factor de ranking. Lo que sí puede cambiar es cuánta gente elige tu resultado entre varios parecidos, y eso se mide en el CTR, no en la posición.

Fuentes

  1. Google Search Central, favicon en los resultados: indica que solo se admite un favicon por sitio definido por el nombre de host, que el elemento link va en la portada, que el archivo puede estar alojado fuera, y los requisitos de forma y tamaño.
  2. MDN, elemento link: los valores admitidos del atributo rel y cómo se declara un icono en la cabecera del documento.
  3. Google Search Central sobre imágenes: el marco general de cómo se recogen y muestran las imágenes de un sitio, del que el favicon es un caso particular.