Qué es el cloaking
El cloaking consiste en mostrar a los buscadores un contenido distinto del que ve el visitante, con la intención de manipular las posiciones en la SERP y engañar a quien llega. Esa última parte no es un adorno: está en la definición que publica Google, y es lo que separa una práctica prohibida de una diferencia legítima.
Los ejemplos que Google cita son inequívocos: enseñar al buscador una página sobre destinos de viaje mientras el usuario ve una de medicamentos, o insertar texto y palabras clave solo cuando quien pide la página es un rastreador.
Está clasificado entre las prácticas de spam, es decir en el terreno del black hat SEO, y puede costar posiciones o la presencia completa en los resultados.
Conviene fijar el alcance antes de seguir, porque el término se usa mal en dos direcciones. No es cloaking que una página cambie con el tiempo, ni que dos personas vean cosas distintas por estar en países distintos. Lo que define la práctica es la pareja: buscador por un lado, usuario por otro, y una diferencia puesta ahí a propósito.
Tampoco es una técnica antigua que haya desaparecido. Sigue apareciendo, sobre todo en sitios comprometidos por terceros: quien entra por un enlace ve publicidad de otra cosa mientras el rastreador sigue recibiendo la página legítima, y el dueño no se entera durante semanas porque en su navegador todo se ve normal.
