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Glosario marketing de guerrilla

¿Qué es el marketing de guerrilla?

  • Content Marketing
Definición

El marketing de guerrilla agrupa formas de publicidad poco convencionales que buscan un gran efecto con poco presupuesto, casi siempre sorprendiendo al público donde no espera un anuncio. El concepto se difundió con el libro «Guerrilla Marketing» de Jay Conrad Levinson, publicado en 1984.

En esta página 5
  1. Qué significa el marketing de guerrilla
  2. Cómo funciona
  3. Por qué importa
  4. Buenas prácticas
  5. Errores frecuentes
En breve

El marketing de guerrilla busca un gran efecto con poco presupuesto mediante la sorpresa: Levinson (1984), formas como ambient y ambush, y límites legales.

Qué significa el marketing de guerrilla

Jay Conrad Levinson publicó «Guerrilla Marketing» en 1984 en la editorial Houghton Mifflin. El libro se dirigía a pequeñas empresas. En su propia web, Levinson resumía la idea como alcanzar objetivos convencionales, como beneficios y alegría, con métodos no convencionales, como invertir energía en lugar de dinero.

Katharina Hutter y Stefan Hoffmann, de la Universidad Técnica de Dresde, revisaron el concepto en 2011 en el Asian Journal of Marketing. Lo describen como un conjunto de instrumentos publicitarios innovadores que buscan un gran efecto con un presupuesto pequeño: llamar la atención de muchas personas a un coste relativamente bajo mediante un efecto sorpresa y un efecto de difusión. Los mismos autores señalan que la literatura define el marketing de guerrilla sobre todo por ese objetivo vago y por una lista de instrumentos, y que le falta una definición clara.

Con el marketing viral se solapa en parte. Hutter y Hoffmann cuentan el marketing viral entre los instrumentos de guerrilla, porque aprovecha la difusión entre personas. Pero no todo marketing viral es de guerrilla: en el caso de Hotmail, el anuncio iba en cada correo enviado, sin sorpresa ni acción en la calle. Y no toda acción de guerrilla se vuelve viral.

Cómo funciona

Hutter y Hoffmann distinguen varias formas según el efecto que buscan: - Ambient marketing: la variante de guerrilla de la publicidad exterior clásica. Los anuncios se colocan en lugares inusuales del entorno directo del público objetivo. - Sensation marketing: acciones en lugares públicos que sorprenden a los transeúntes porque se salen de lo habitual. El ejemplo de los autores son actores que representan una obra delante de un teatro para atraer la atención hacia él. - Ambush marketing: Tony Meenaghan lo definió en 1994 como la práctica por la que otra empresa, a menudo un competidor, busca asociarse con una actividad patrocinada sin pagar al titular de esa actividad. Según Hutter y Hoffmann, se basa en aprovecharse del evento sin permiso y sin las obligaciones de un patrocinador oficial. - Marketing viral y buzz: instrumentos que dependen de que el público hable de la acción y la reenvíe.

El mecanismo tiene dos partes. La sorpresa consigue atención, también entre quienes evitan la publicidad. La difusión, por conversaciones, redes sociales o medios, lleva la acción a más gente de la que la vio en persona y reduce el coste por persona alcanzada. Aquí entran los canales propios del social media marketing y, a veces, perfiles con audiencia propia del marketing de influencers.

La sorpresa trae la atención; la difusión, el alcance.

Por qué importa

El atractivo para una empresa pequeña es el coste. El riesgo es que la eficacia está poco medida. Hutter y Hoffmann escribieron en 2011 que apenas hay evidencia empírica sobre la eficacia del marketing de guerrilla. Quien lo planifica debería fijar antes qué quiere medir, por ejemplo búsquedas de la marca, visitas o menciones, y compararlo con un periodo o una zona sin acción.

El segundo punto son los límites legales. Para el ambush marketing, la Directiva 2005/29/CE sobre prácticas comerciales desleales considera desleal en cualquier circunstancia, en su anexo I, punto 4, afirmar que un comerciante o un producto ha sido aprobado, aceptado o autorizado por un organismo público o privado cuando no es el caso. Quien da a entender que es patrocinador oficial de un evento sin serlo puede entrar en ese supuesto. El punto 22 del mismo anexo incluye crear la impresión falsa de que un comerciante no actúa con fines comerciales o presentarse como consumidor, algo que afecta a acciones con actores que se hacen pasar por transeúntes.

Los organizadores tampoco pueden restringir sin límite. El Bundeskartellamt, la autoridad de competencia alemana, comunicó el 27 de febrero de 2019 que consideraba demasiado amplias las restricciones publicitarias de la Regla 40 de la Carta Olímpica para los deportistas alemanes; el COI y la confederación olímpica alemana se comprometieron a suavizarlas.

El uso del espacio público depende de normas locales. En Barcelona, la ordenanza de convivencia de 2005 exigía colocar carteles, pancartas, adhesivos y cualquier otra forma de publicidad solo en los lugares habilitados por el ayuntamiento. La modificación publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 15 de enero de 2026 suprimió esas previsiones porque ya las regula la ordenanza de usos del paisaje urbano. Antes de una acción en la calle conviene consultar la normativa del municipio concreto.

Buenas prácticas

  • Definir antes de la acción qué se mide y con qué se compara.
  • Consultar la normativa municipal y pedir los permisos para el espacio público con tiempo.
  • No sugerir un patrocinio oficial que no existe, ni en el texto ni en la imagen.
  • Identificar la acción como publicidad de la marca cuando intervienen actores o perfiles pagados.
  • Preparar los canales propios para que la difusión tenga adónde llevar a la gente.

Errores frecuentes

  • Contar las fotos y las menciones como prueba de eficacia sin comparación.
  • Dar por hecho que una acción con poco presupuesto no necesita permisos.
  • Confundir marketing de guerrilla con marketing viral.
  • Copiar campañas conocidas sin comprobar si la situación legal es la misma en el propio municipio.
  • Usar el nombre o los símbolos de un evento para dar a entender un patrocinio.
Manuel Riveiro Rodriguez CEO & Digital Strategist

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Preguntas frecuentes

¿Qué es el marketing de guerrilla?

Es un conjunto de formas de publicidad poco convencionales que buscan un gran efecto con poco presupuesto. Hutter y Hoffmann lo describen como llamar la atención de muchas personas a un coste bajo con un efecto sorpresa y un efecto de difusión. El concepto se difundió con el libro de Jay Conrad Levinson de 1984, escrito para pequeñas empresas.

¿Qué formas de marketing de guerrilla existen?

Hutter y Hoffmann distinguen el ambient marketing, con anuncios en lugares inusuales; el sensation marketing, con acciones sorprendentes en lugares públicos; el ambush marketing, que se aprovecha de un evento ajeno, y el marketing viral y el buzz, que dependen de que la gente hable de la acción y la reenvíe a otros.

¿Qué diferencia hay entre marketing de guerrilla y marketing viral?

El marketing de guerrilla busca sobre todo la sorpresa con poco presupuesto, a menudo en la calle. El marketing viral depende de que las personas reenvíen un mensaje por su cuenta. Hutter y Hoffmann cuentan el viral entre los instrumentos de guerrilla, pero el caso de Hotmail muestra que puede ir integrado en un producto sin ninguna acción sorpresa.

¿Es legal el ambush marketing?

Depende de lo que haga la campaña. La Directiva 2005/29/CE considera desleal en cualquier circunstancia afirmar que un comerciante o un producto ha sido aprobado o autorizado por un organismo cuando no es así, por ejemplo como patrocinador oficial. Si una referencia concreta a un evento es lícita en un país, hay que valorarlo con asesoramiento jurídico.

¿Funciona el marketing de guerrilla?

No hay una respuesta general. Hutter y Hoffmann señalaron en 2011 que apenas existe evidencia empírica sobre su eficacia. Por eso conviene fijar antes de la acción qué se mide, como búsquedas de la marca, visitas o menciones, y compararlo con un periodo o una zona sin acción, en lugar de contar solo las fotos compartidas.

Fuentes

  1. Jay Conrad Levinson, «Guerrilla Marketing: Secrets for Making Big Profits from Your Small Business», Houghton Mifflin, Boston, 1984, registro bibliográfico en Open Library (en inglés). Fuente del libro, la editorial y el año.
  2. Jay Conrad Levinson, «What Is Guerrilla Marketing?», gmarketing.com, sin fecha, copia del Internet Archive del 4 de enero de 2016 (en inglés). Fuente de los objetivos convencionales con métodos no convencionales.
  3. Katharina Hutter y Stefan Hoffmann, «Guerrilla Marketing: The Nature of the Concept and Propositions for Further Research», Asian Journal of Marketing 5(2), 39–54, publicado el 27 de octubre de 2011 (en inglés). Fuente de la definición, los efectos sorpresa y difusión, las formas ambient, sensation, ambush y viral y la falta de evidencia sobre su eficacia.
  4. Tony Meenaghan, «Point of View: Ambush Marketing: Immoral or Imaginative Practice?», Journal of Advertising Research 34(5), 77–88, septiembre de 1994 (en inglés). Fuente de la definición de ambush marketing.
  5. Directiva 2005/29/CE relativa a las prácticas comerciales desleales, versión consolidada de 27 de septiembre de 2026, anexo I, puntos 4 y 22. Fuente de las prácticas desleales en cualquier circunstancia.
  6. Bundeskartellamt, nota de prensa del 27 de febrero de 2019 sobre las restricciones publicitarias de la Regla 40 de la Carta Olímpica (en inglés). Fuente de la valoración de la autoridad y del compromiso del COI y la DOSB.
  7. Ordenanza municipal de 23 de diciembre de 2005 de medidas para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en el espacio público de Barcelona, copia en la web del Plan Nacional sobre Drogas. Fuente del artículo 23.1 en su versión original.
  8. Ayuntamiento de Barcelona, modificación de la ordenanza de convivencia, aprobada por el Plenario el 19 de diciembre de 2025, Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona del 15 de enero de 2026 (en catalán). Fuente de la supresión de las previsiones sobre carteles y pancartas.