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Glosario Marketing viral

¿Qué es el marketing viral?

  • Content Marketing
Definición

El marketing viral busca que un mensaje se difunda porque las personas lo reenvían por su cuenta: cada receptor lo pasa a otros, que a su vez lo pasan. La difusión la deciden los usuarios y no el presupuesto en medios, y por eso no se puede garantizar.

En esta página 5
  1. Qué significa marketing viral
  2. Cómo funciona
  3. Por qué importa
  4. Buenas prácticas
  5. Errores frecuentes
En breve

El marketing viral busca que los usuarios difundan un mensaje por su cuenta: qué dicen los datos sobre lo que se comparte y por qué no se planifica.

Qué significa marketing viral

Uno de los textos de referencia es el ensayo «Viral Marketing» que Steve Jurvetson y Tim Draper, inversores de Hotmail, publicaron en 1997. Describen cómo Hotmail añadió a cada correo enviado por sus usuarios una línea publicitaria con enlace: «Get your free email at Hotmail». Cada mensaje llevaba así un anuncio y una recomendación implícita del remitente, porque el destinatario veía que alguien conocido ya usaba el servicio. En la versión de 1998, los autores cifran el resultado en más de 12 millones de usuarios en el primer año y medio con menos de 500.000 dólares de gasto en marketing.

El ejemplo muestra las dos formas que suele tomar el término. En la primera, la difusión forma parte del uso del producto: quien lo usa, lo enseña. En la segunda, una marca crea un contenido, como un vídeo o una imagen, con la esperanza de que se comparta mucho más allá de su audiencia.

El social media marketing es otra cosa: el trabajo planificado y continuo en redes sociales, con perfiles propios y anuncios. Una campaña viral puede usar las redes, pero también el correo o cualquier canal en el que los usuarios se pasen contenido. El social media marketing tiene su propia entrada en este glosario.

Cómo funciona

Hay datos sobre qué contenidos se comparten más. Jonah Berger y Katherine Milkman analizaron todos los artículos del New York Times de tres meses y publicaron los resultados en 2012. El contenido positivo se compartía más que el negativo, pero la valencia no lo explicaba todo. Influía la activación: los artículos que provocaban emociones intensas, positivas como el asombro o negativas como la ira o la ansiedad, se compartían más. Los que provocaban emociones de baja activación, como la tristeza, menos. También se compartía más lo sorprendente, lo interesante y lo útil.

Estos factores aumentan la probabilidad de que algo se comparta. No garantizan que se convierta en un fenómeno.

Por qué importa

Quien planifica una campaña viral necesita saber con qué frecuencia sale bien. Goel, Anderson, Hofman y Watts lo midieron en un estudio publicado en 2016 en Management Science. Analizaron unos mil millones de eventos de difusión en Twitter: noticias, vídeos, imágenes y peticiones. Más del 99 % de las cascadas eran mínimas y terminaban en la primera generación. Los contenidos moderadamente populares aparecían en torno a una vez de cada mil, y los éxitos virales, más cerca de una vez de cada millón.

El segundo hallazgo es más incómodo para quien planifica campañas. Incluso entre los contenidos más populares, la difusión en cadena de persona a persona solía ser baja. La popularidad dependía sobre todo del tamaño de la mayor difusión individual, es decir, de que una cuenta o un medio con mucha audiencia lo publicara. Lo que parece viral muchas veces llegó lejos por un solo gran altavoz.

La consecuencia práctica es planificar el alcance que sí se controla y tratar la difusión espontánea como un extra posible, no como el objetivo de la campaña.

Fingir esa espontaneidad tiene límites legales. La Directiva 2005/29/CE sobre prácticas comerciales desleales, que los Estados miembros han incorporado a su derecho nacional, considera desleales en cualquier circunstancia, entre otras, el contenido editorial pagado que no se identifica como tal, presentarse de forma fraudulenta como consumidor y añadir o encargar reseñas o aprobaciones de consumidores falsas, o distorsionar aprobaciones sociales para promocionar productos.

Lo viral es la excepción, no algo que se pueda planificar.

Buenas prácticas

  • Integrar la difusión en el uso del producto cuando sea posible, como hizo Hotmail con cada correo enviado.
  • Planificar un alcance inicial con canales propios o de pago, porque la popularidad depende sobre todo de la mayor difusión individual.
  • Crear contenido que sorprenda, sea útil o provoque emociones intensas, sabiendo que eso solo aumenta la probabilidad.
  • Identificar como publicidad todo contenido pagado, también cuando lo publica un tercero.
  • Fijar objetivos de campaña que tengan sentido aunque el contenido no se haga viral.

Errores frecuentes

  • Prometer o presupuestar un resultado viral.
  • Copiar un caso de éxito y esperar el mismo efecto, cuando los éxitos virales aparecen en torno a una vez de cada millón.
  • Simular entusiasmo con cuentas que se hacen pasar por consumidores o con reseñas encargadas.
  • Atribuir a la difusión en cadena un alcance que vino de una sola publicación con mucha audiencia.
  • Medir solo cuántas veces se compartió un contenido y no si cumplió el objetivo de la campaña.
Manuel Riveiro Rodriguez CEO & Digital Strategist

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Preguntas frecuentes

¿Se puede planificar que un contenido se haga viral?

No con seguridad. En el estudio de Goel y otros con unos mil millones de eventos de difusión en Twitter, los éxitos virales aparecían en torno a una vez de cada millón, y la popularidad dependía sobre todo de que una cuenta con mucha audiencia difundiera el contenido. Se puede aumentar la probabilidad y planificar el alcance inicial, pero no el resultado.

¿Qué hace que un contenido se comparta más?

Según Berger y Milkman, que estudiaron tres meses de artículos del New York Times, se comparte más el contenido positivo y el que provoca emociones intensas, como asombro, ira o ansiedad. El que provoca tristeza se comparte menos. También ayudan la sorpresa, el interés y la utilidad práctica.

¿Qué diferencia hay entre marketing viral y social media marketing?

El social media marketing es el trabajo planificado en redes sociales con perfiles propios y anuncios. El marketing viral busca que los usuarios difundan el mensaje por su cuenta, y eso puede ocurrir en redes, por correo o en cualquier otro canal.

¿Cuál es el ejemplo clásico de marketing viral?

Hotmail. Cada correo enviado por un usuario incluía una línea con enlace que invitaba a abrir una cuenta gratuita. Según Steve Jurvetson y Tim Draper, inversores de la empresa, Hotmail superó los 12 millones de usuarios en su primer año y medio con menos de 500.000 dólares de gasto en marketing.

¿Es legal hacer pasar una campaña por espontánea?

Tiene límites claros. La Directiva 2005/29/CE considera desleales en cualquier circunstancia el contenido editorial pagado sin identificar, presentarse de forma fraudulenta como consumidor y las reseñas o aprobaciones de consumidores falsas o distorsionadas. Los Estados miembros han incorporado la directiva a su derecho nacional.

Fuentes

  1. Steve Jurvetson, blog personal, 23 de octubre de 2013, con el texto de «Viral Marketing» de Steve Jurvetson y Tim Draper (Netscape M-Files, 1 de mayo de 1997; versión editada en Business 2.0, noviembre de 1998). Fuente del mecanismo de Hotmail, de la recomendación implícita y de las cifras de usuarios y gasto, que dan los propios autores.
  2. Jonah Berger y Katherine L. Milkman, «What Makes Online Content Viral?», Journal of Marketing Research, vol. 49, n.º 2, publicado en línea el 1 de abril de 2012. Fuente de los resultados sobre emociones, activación, sorpresa, interés y utilidad.
  3. Sharad Goel, Ashton Anderson, Jake Hofman y Duncan J. Watts, «The Structural Virality of Online Diffusion», Management Science, vol. 62, n.º 1, enero de 2016, págs. 180 a 196, DOI 10.1287/mnsc.2015.2158. Fuente de los mil millones de eventos, del 99 % de cascadas mínimas, de las frecuencias de uno entre mil y uno entre un millón y del papel de la mayor difusión individual.
  4. Directiva 2005/29/CE relativa a las prácticas comerciales desleales, versión consolidada de 28 de mayo de 2022, anexo I, puntos 11, 22 y 23 quater. Fuente de las prácticas desleales en cualquier circunstancia.