Qué mide el INP
El Interaction to Next Paint mide cuánto tarda una página en mostrar que ha entendido lo que el usuario acaba de hacer. El reloj arranca con el clic, el toque o la pulsación de tecla, y se detiene en el primer fotograma que refleja el resultado. No mide cuánto tarda la acción en completarse, sino cuánto tarda en verse que algo pasa.
Esa distinción es la clave de la métrica. Un botón que abre un menú puede necesitar medio segundo para cargar su contenido, y aun así tener buen INP si el menú aparece vacío de inmediato y se rellena después. Al revés, un botón que hace muy poco trabajo puntúa mal si el navegador estaba ocupado con otra cosa cuando el usuario lo pulsó.
Solo cuentan tres tipos de interacción: clic o toque, pulsación de tecla, y las interacciones con el teclado sobre elementos enfocables. Desplazarse por la página o pasar el ratón por encima no cuenta, aunque un desplazamiento con tirones se perciba igual de mal. Para eso hay otras señales dentro de las Core Web Vitals.
Ese detalle explica por qué el INP no se puede falsear con trucos de carga. Una página puede llegar entera en medio segundo y responder pésimo al primer clic, porque el navegador sigue ocupado ejecutando el JavaScript que llegó con ella. Velocidad de entrega y capacidad de respuesta son cosas distintas, y el usuario nota antes la segunda: espera que la página tarde en aparecer, no que se quede muda cuando ya la está usando.
Por eso conviene pensar el page speed como dos preguntas separadas. Cuánto tarda en verse algo la responde el LCP; cuánto tarda en reaccionar, el INP. Optimizar solo la primera deja páginas que parecen rápidas y se sienten pesadas, y ese desajuste aparece en la tasa de rebote antes que en cualquier informe técnico.
