Qué mide exactamente el LCP
El Largest Contentful Paint mide el momento en que termina de dibujarse el elemento de contenido más grande que se ve en pantalla sin desplazarse. El reloj arranca cuando el usuario empieza a cargar la página y se detiene en ese elemento, no en el último que llega.
Google considera candidatos a un conjunto cerrado de elementos: imágenes <img>, imágenes dentro de un <svg>, el fotograma de portada de un <video>, cualquier elemento con una imagen de fondo cargada por CSS, y los bloques que contienen texto. El navegador va anotando el candidato más grande a medida que pinta, y el valor final se fija en cuanto el usuario interactúa por primera vez.
Esto tiene una consecuencia práctica que sorprende a mucha gente: el elemento que marca el LCP casi nunca es el que uno cree. En una ficha de producto suele ser la foto principal; en un artículo, el titular o la imagen de cabecera; en una portada con vídeo, el póster. Antes de optimizar hay que saber cuál es, y eso se consulta, no se supone.
Conviene separar dos preguntas que suelen mezclarse. Una es qué tarda en cargar la página entera, que es el terreno de page speed en general. La otra es cuándo el visitante ve algo que reconoce como la página, y esa es la que mide el LCP. Un sitio puede seguir descargando scripts de Google Tag Manager durante varios segundos más sin que eso afecte al valor, siempre que el elemento principal ya esté dibujado.
Esa distinción explica por qué el LCP entró en Core Web Vitals y no una métrica de carga total. Lo que se intenta capturar es la percepción, no el trabajo del navegador. Para el tráfico que llega desde búsqueda, el momento en que la página parece útil pesa más que el momento en que termina de trabajar.
