Qué significa la declaración de accesibilidad
El término genera confusión porque en la normativa europea de accesibilidad existen dos documentos distintos, y no son intercambiables.
La declaración de conformidad UE es para productos: teclados, cajeros automáticos, lectores de libros electrónicos. La regulan el artículo 16 y el anexo IV de la Directiva (UE) 2019/882. El fabricante evalúa internamente que el producto cumple los requisitos, coloca el marcado CE y archiva la declaración.
La declaración de accesibilidad es para servicios: una tienda online, una app bancaria, un portal de venta de billetes. La regulan el artículo 13 y el anexo V de la misma directiva. El prestador no certifica nada ante un organismo externo. Evalúa por su cuenta si el servicio cumple el anexo I y publica esa evaluación.
El nombre no es nuevo en España. Desde 2018 lo usa el Real Decreto 1112/2018 para las webs y apps del sector público, con una plantilla oficial de la Comisión Europea. La Ley 11/2023, que traspone la directiva de 2019 para empresas privadas, regula la misma obligación en su artículo 13, pero no la bautiza con ese nombre: habla de información sobre el cumplimiento de los requisitos de accesibilidad. En la práctica, el sector sigue llamándola declaración de accesibilidad.