Qué significa WCAG y dónde termina su alcance
WCAG son las siglas de Web Content Accessibility Guidelines, en español Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web. Las publica el W3C a través de su Iniciativa de Accesibilidad Web (WAI). Lo que aportan frente a cualquier manual de buenas prácticas es la verificabilidad: cada requisito está redactado para que dos auditores independientes lleguen al mismo veredicto sobre la misma pantalla.
Conviene separar tres capas que en la práctica se mezclan. La accesibilidad web es la propiedad del sitio. Las WCAG son la vara con la que se mide esa propiedad. Y la ley decide a quién se le exige y desde cuándo. El W3C no legisla ni sanciona: escribe la vara, y después las normas europeas y estatales la incorporan por referencia. Discutir «si las WCAG son obligatorias» mezcla las tres capas.
El alcance nominal es el contenido web, es decir, aquello que se entrega al navegador y que puede interpretar una tecnología de apoyo. Las aplicaciones móviles nativas, el software de escritorio y los documentos ofimáticos quedan fuera del texto literal, aunque la norma europea de referencia y buena parte de los pliegos los evalúan aplicando los mismos criterios por analogía.
Hay un segundo límite que se entiende mal. Las WCAG no prescriben ni un diseño ni un componente concreto. Describen resultados exigidos, no implementaciones, y por eso una misma pantalla admite varias soluciones igualmente conformes.