Qué significan los OKR
El método viene de Intel. Andy Grove, que fue su consejero delegado, lo explicó en su libro High Output Management con dos preguntas: adónde quiero ir, y cómo voy a comprobar si me acerco. La primera respuesta es el objetivo; la segunda, los resultados clave. John Doerr aprendió el método con Grove en Intel y lo llevó a Google. Según la guía de Google re:Work, Doerr lo presentó a la dirección de Google a principios de 2000; la empresa de Doerr, What Matters, habla de 1999.
El objetivo es cualitativo. Describe un cambio que importa, por ejemplo «que el blog traiga clientes, no solo visitas». Google pide que sea ambicioso y que incomode un poco. Los resultados clave son cuantitativos. Cada uno nombra una cifra que se puede comprobar al final del periodo, como «pasar de 40 a 70 solicitudes de demo al trimestre desde el blog». Si nadie puede decir al final si se cumplió, no es un resultado clave.
La guía de Google recomienda pocos objetivos, de tres a cinco por organización, con unos tres resultados clave cada uno. Más objetivos reparten el esfuerzo. Los OKR son públicos dentro de la empresa: cada equipo ve en qué trabajan los demás y puede alinear sus metas con las de la organización.
Un KPI es un indicador que se vigila de forma continua, como la tasa de conversión de una landing o el ROI de una campaña. Dice cómo va el negocio. Un resultado clave fija cuánto tiene que cambiar ese indicador en un periodo concreto. Un KPI puede servir de medida para un resultado clave, pero no lo sustituye: «tasa de conversión» es un KPI; «subir la tasa de conversión de la demo del 2 % al 3 % este trimestre» es un resultado clave.