HTTP (Hypertext Transfer Protocol) es el protocolo con el que un cliente, como un navegador o el rastreador de un buscador, pide un recurso a un servidor web y recibe la respuesta. Cada respuesta lleva un código de estado que dice si la petición ha salido bien.
HTTP es el protocolo con el que navegadores y rastreadores piden páginas a un servidor: cómo funciona y qué leen los buscadores en sus códigos.
Qué significa HTTP
HTTP significa Hypertext Transfer Protocol, protocolo de transferencia de hipertexto. Su semántica, es decir, qué significan los métodos, los códigos de estado y las cabeceras, está recogida en el RFC 9110, publicado por el IETF en junio de 2022. Sobre esa misma semántica funcionan varias versiones: HTTP/1.1, HTTP/2 y HTTP/3.
HTTPS usa los mismos métodos, códigos y cabeceras que HTTP, pero la comunicación viaja cifrada mediante TLS, de modo que nadie entre el navegador y el servidor puede leer ni alterar lo que se envía. Hoy es el estándar en la web.
Cómo funciona
Cada intercambio HTTP es una petición y una respuesta. La petición indica un método, como GET para leer una página o POST para enviar un formulario, la dirección del recurso y unas cabeceras con información adicional, por ejemplo el idioma preferido o el tipo de navegador.
La respuesta empieza con un código de estado de tres cifras. Los que empiezan por 2 indican éxito, como el 200; por 3, una redirección, como el 301; por 4, un error del cliente, como el 404 de una página que no existe; y por 5, un error del servidor, como el 500. Después vienen las cabeceras, que dicen por ejemplo cuánto tiempo puede guardarse la respuesta en caché, y por último el contenido.
Las versiones cambian la forma de transportar los datos, no su significado. HTTP/2 permite enviar muchas peticiones a la vez por una sola conexión, y HTTP/3 funciona sobre QUIC en lugar de TCP, lo que reduce las esperas en redes inestables.
Por qué importa
Para un buscador, el código de estado es lo primero que lee de cada respuesta, y de él depende si llega a usar el contenido. Google explica que una redirección 301 es una señal fuerte de que la página se ha trasladado de forma permanente y una 302, una señal débil; que una URL que devuelve 404 o 410 sale del índice si estaba indexada; y que los errores 5xx y el 429 hacen que sus rastreadores reduzcan el ritmo de rastreo. Si un error del servidor persiste, la URL también acaba fuera del índice.
Una página de error que responde con un 200 confunde al buscador: Google puede tratarla como un soft 404. Y cada redirección encadenada añade una petición más antes de llegar al contenido. Los rastreadores de Google usan HTTP/1.1 y HTTP/2, con HTTP/1.1 como opción por defecto, y eligen la versión que mejor rendimiento les da.
En zds.es lo hemos medido el 13 de octubre de 2026. El sitio responde por HTTP/2 y anuncia HTTP/3 en la cabecera alt-svc. Las variantes de una misma dirección, con http en lugar de https, con www, con barra final o en mayúsculas, devuelven un 301 a la versión canónica, y una dirección que no existe devuelve en general un 404 real. Encontramos una excepción: en alemán y en inglés, una dirección inventada que empieza como la mayoría de las entradas de este glosario, con «was-ist-» o «what-is-», redirige con un 301 a la página principal del glosario. Un 301 le indica al buscador que la página se ha trasladado, aunque en realidad nunca existió.
Una petición, y lo que Google hace con la respuesta.
PeticiónGET /que-es-http HTTP/1.1
↓
CódigoSignificadoQué hace Google
200éxitousa el contenido
301redirección permanenteseñal fuerte de un traslado permanente
302redirección temporalseñal débil
404 410la página no existela URL sale del índice si estaba indexada
5xxerror del servidorreduce el ritmo de rastreo; si el error persiste, la URL sale del índice
Una página de error que responde con 200 puede tratarse como un soft 404.
La primera cifra indica el tipo de respuesta.
Buenas prácticas
Servir todo el sitio por HTTPS y redirigir las versiones http con un 301.
Usar 301 para traslados permanentes y 302 solo para cambios temporales.
Devolver un 404 o un 410 real para las páginas que no existen.
Enlazar directamente a la URL final para evitar cadenas de redirecciones.
Revisar en Search Console los informes de errores de rastreo después de cada migración.
Comprobar las cabeceras con una petición directa, no solo con lo que muestra el navegador.
Errores frecuentes
Mostrar una página de error con un código 200, que Google puede tratar como soft 404.
Usar 302 en un traslado definitivo.
Redirigir todas las URL eliminadas a la página de inicio.
Dejar cadenas de varias redirecciones después de cambios sucesivos de estructura.
Bloquear al rastreador con un 403 o un 429 por una configuración de seguridad demasiado estricta.
Manuel Riveiro RodriguezCEO & Digital Strategist
Una auditoría técnica revisa esto y el resto en un solo paso.
El contenido y los códigos son los mismos. HTTPS es HTTP cifrado mediante TLS, de modo que nadie entre el navegador y el servidor puede leer ni modificar lo que se transmite. Los navegadores marcan como «no seguras» las páginas servidas sin HTTPS, y hoy es el estándar de cualquier web.
¿Qué es un código de estado HTTP?
Es el número de tres cifras con el que empieza cada respuesta del servidor. Los 2xx indican éxito, los 3xx una redirección, los 4xx un error del cliente, como una página inexistente, y los 5xx un error del servidor. Los buscadores deciden con ese código qué hacer con la URL.
¿Qué es un soft 404?
Es una página que dice al usuario que algo no existe, pero responde al buscador con un código 200 de éxito. Google puede detectarla por el contenido y tratarla como error, pero mientras tanto gasta rastreo en ella. Lo correcto es devolver un 404 o un 410 real.
¿Afecta HTTP/2 al SEO?
Google no lo menciona como factor de posicionamiento, pero suele acelerar la carga, porque permite muchas peticiones a la vez por una sola conexión. Los rastreadores de Google usan HTTP/1.1 por defecto y pasan a HTTP/2 cuando les da mejor rendimiento, según su documentación.
¿Qué hace Google con un error 500?
Si el servidor devuelve errores 5xx, los rastreadores de Google reducen temporalmente el ritmo de rastreo y lo recuperan poco a poco cuando vuelve a responder con éxito. Si el error persiste en una URL, Google acaba eliminándola del índice. Un fallo breve es mucho menos grave que un error que se mantiene durante días.