HTTPS como señal de ranking desde 2014 y el aviso de «no seguro» en Chrome
Google confirmó en agosto de 2014, en su blog oficial para webmasters, que HTTPS pasaba a contar como señal de ranking. Lo describió entonces como una señal «ligera», con menos peso que la relevancia del contenido o la calidad de los enlaces, pero con la intención declarada de animar a todo el sector a cifrar sus conexiones. Más de una década después, ese empujón cumplió su objetivo: HTTPS es hoy el estándar de facto y encontrar un sitio relevante servido todavía por HTTP es la excepción, no la norma.
El verdadero punto de inflexión no llegó por el algoritmo de búsqueda, sino por el navegador. En febrero de 2018, el equipo de Chromium anunció que a partir de Chrome 68, publicado en julio de ese año, cualquier página cargada por HTTP mostraría la etiqueta «No seguro» junto a la URL, sin necesidad de que hubiera un formulario de contraseña o de tarjeta de por medio como ocurría hasta entonces. Esa advertencia aparece antes de que el usuario lea una sola línea del contenido.
Ahí está la diferencia práctica que conviene tener clara: el bonus de ranking por HTTPS es pequeño y actúa sobre todo como desempate entre páginas igual de relevantes. El aviso de «No seguro», en cambio, es una alerta explícita y visible que un visitante interpreta al instante como «esta web no es de fiar», sin que medie ningún algoritmo. Ese daño a la confianza, abandono inmediato, carritos vacíos, formularios sin rellenar, pesa en la práctica más que el punto extra de ranking, y suele ser el argumento que convence a un cliente reacio a migrar cuando el SEO por sí solo no basta.
