Qué es el viewport
El viewport es la superficie visible en la que un navegador —o el rastreador— dibuja una página, medida en las unidades con las que trabajan las hojas de estilo. No es lo mismo que el tamaño físico de la pantalla, y esa distinción es el origen de casi toda la confusión.
En un ordenador ambas cosas casi coinciden y nadie lo nota. En un teléfono no: la pantalla tiene muchísimos puntos en muy poco espacio, así que el navegador trabaja con una medida distinta de la del aparato.
La etiqueta, una de las meta tags de la cabecera, es lo que conecta las dos. Le dice al navegador que cuente con el ancho real del dispositivo en lugar de con uno supuesto, y sin ella la web adaptable mejor construida se ve encogida y minúscula.
Conviene ponerle fecha, porque explica por qué existe. Cuando los teléfonos empezaron a navegar, casi ninguna web estaba pensada para ellos; para que fueran usables, sus navegadores decidieron fingir una pantalla ancha y encoger el resultado. La etiqueta apareció como forma de decir «esta página sí sabe lo que hace, no la encojas».
De ahí una consecuencia práctica: el comportamiento por defecto sigue siendo el antiguo. Un archivo HTML nuevo, escrito hoy, sin esa línea, se comporta como una página de hace quince años. No es un fallo del navegador, es compatibilidad hacia atrás.
Y una precisión de vocabulario que evita discusiones: el viewport no es un elemento de la página ni algo que se pueda estilar. Es la ventana desde la que se mira, y por eso las unidades relativas a ella se comportan distinto de las que miden un contenedor, algo que se nota en cualquier diseño adaptable con tipografía fluida.
