Qué significa go-to-market
La expresión significa literalmente «ir al mercado». El uso más antiguo como término de venta que se ha localizado es de Rowland Moriarty y Ursula Moran, en «Managing Hybrid Marketing Systems» (Harvard Business Review, noviembre y diciembre de 1990). Escriben que las empresas añaden canales sin una idea clara de su arquitectura «go to market». Puede no ser el primero, y este glosario no fija un origen. En 2002, Lawrence Friedman publicó el libro «Go To Market Strategy». Según el índice de la editorial, dedica sus capítulos a elegir mercados, alinearse con los clientes, elegir canales y socios y revisar productos y propuesta de valor.
El error de lectura es tomarlo por el plan de lanzamiento o por el plan de marketing. Tiene explicación, porque varias guías muy leídas lo definen así. Asana habla de una hoja de ruta para lanzar un producto o entrar en un mercado, y Coursera de un plan para lanzar un producto nuevo. Pero el caso de Moriarty y Moran no trata de ningún lanzamiento. Trata de una empresa ya establecida que cambia su forma de vender. La descripción del libro de Friedman habla de llevar al mercado productos, servicios, divisiones o una empresa entera, y Salesforce incluye los relanzamientos y los cambios de público.
Los tres documentos responden a preguntas distintas: - Go-to-market: a quién se vende, qué se le ofrece, por dónde le llega y a qué precio. - Plan de lanzamiento: qué ocurre y cuándo el día en que el producto sale. Sin las decisiones anteriores, solo es un calendario. - Plan de marketing: según Coursera, el plan de acción con los pasos concretos de una estrategia de marketing. Un go-to-market puede incluirlo, pero el plan de marketing no contiene un go-to-market.
Este glosario lo resume en cuatro decisiones. El resumen es de este glosario, porque las fuentes no coinciden en la lista. Asana plantea qué, a quién, dónde y cómo. Salesforce añade la preparación del equipo de ventas y las métricas. En los títulos de capítulo de Friedman no aparece el precio: - Mercado: qué segmento o país se ataca primero, y cuál no. - Oferta: qué se vende a ese mercado y qué problema le resuelve. - Canal: venta directa, distribuidores, tienda online o una combinación. - Precio: cuánto se cobra y cómo, teniendo en cuenta lo que cuesta cada canal.
Las cuatro dependen unas de otras. Un precio que deja margen para un distribuidor puede no tener sentido en venta directa, y un canal caro exige clientes que compren lo bastante para pagarlo.